Jorge Navarrete Prado – consultor de Marca Personal, director-fundador de Brand Personal
La mayoría de los profesionales confunden tener una marca personal con publicar frases motivacionales o diseñar un logotipo con sus iniciales en color dorado. Para desmontar estos mitos y aportar un poco de cordura, Canarias Empresarial ha hablado con Jorge Navarrete Prado, un consultor que destaca por decir las verdades sin filtros ni adornos innecesarios.
– Jorge, para comenzar, ¿cómo define la marca personal y por qué se ha convertido en una herramienta clave para los profesionales hoy?
“Vamos a simplificar la definición para no confundir a nadie. Tu marca personal no es aquella sesión de fotos corporativas donde cruzas los brazos y crees que vas a salvar el tejido empresarial de España. Tu marca es, entre otras muchas cosas, lo que los demás dicen de ti cuando sales de la habitación. O, siendo más realistas, lo que dicen a tus espaldas cuando deciden si te contratan, te promocionan o te mandan de paseo.
Actualmente es una herramienta clave por una razón muy obvia: la confianza en las corporaciones abstractas e impersonales está disminuyendo. La gente ya no quiere comprar a logos sin rostro; prefiere comprar a personas de carne y hueso, con virtudes, rarezas y, sobre todo, criterio propio. Si no gestionas tú mismo ese relato, los demás lo harán por ti. Y creeme, hacerlo es un mal negocio”.
– ¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometen profesionales y empresarios al gestionar su marca?
“El catálogo de disparates que he visto es extenso, pero hay tres errores que se llevan la palma:
Hay una tendencia a parecer perfectos. No cometen errores, no tienen dudas, todo lo que tocan se convierte en oro. En la vida real, y esto es algo que las mejores historias nos enseñan, la gente admira mucho más el esfuerzo y la superación que el éxito plano y artificial. La perfección genera desconfianza. La honestidad, en cambio, construye credibilidad.
Ser inconsistente en el mundo digital. Cuando abres un perfil en redes sociales, publicas tres artículos seguidos que parecen redactados por un robot de atención al cliente y luego desapareces porque «no tienes tiempo». Para hacer eso, es mejor no empezar. La marca personal no es un evento de un día, es un goteo constante.
Hablar únicamente de uno mismo. La autopromoción en su máxima expresión. «He ganado este premio», «He firmado este contrato», «He tomado este café tan intelectual». A tu audiencia no le importas tanto; le importa lo que tú puedes hacer por ella. El verdadero arte de contar tu historia consiste en hablar menos de ti y más del impacto positivo que provocas en los demás”.
– ¿La marca personal es solo para directivos y emprendedores o cualquier profesional debería trabajarla?
“Pensar que esto es exclusivo de altos directivos es un error de bulto. Cualquier profesional, desde un programador junior hasta un médico o un panadero, necesita que su mercado entienda qué hace, cómo lo hace y por qué es la opción adecuada. Si eres un empleado por cuenta ajena, tu marca personal es tu mejor seguro de vida frente al desempleo. Si eres autónomo, es lo que te permite dejar de competir por precio y empezar a cobrar lo que realmente vales. El mercado está lleno de profesionales excelentes que son invisibles. Y en los negocios, el mejor secreto guardado no genera ingresos”.
– ¿Qué pasos recomendaría a una persona que quiere empezar desde cero a desarrollar su marca personal?

“Aquí voy a responder con mucha sinceridad. En mi experiencia, he visto dos situaciones muy frecuentes: quieres trabajar tu marca personal, pero no tienes un duro. ¿Qué haces? Buscas información en Google, le preguntas a la IA y empiezas a publicar contenido. Resultado: después de meses sin que nada te funcione, dices que la marca personal es un engaño y abandonas. Y segundo, quieres trabajar tu marca personal, no tienes ni idea, pero tienes dinero ahorrado. ¿Qué haces? Buscas a un profesional que te ayude a construir tu marca personal. Resultado: Luego de varios meses de trabajo, empiezas a obtener frutos y te motivas a seguir.
Lamentablemente, la segunda opción es la menos frecuente con mucha diferencia”.
– Desde su experiencia, ¿cómo puede una empresa beneficiarse cuando sus líderes desarrollan una marca potente?
“Las empresas inteligentes fomentan que sus directivos y empleados tengan voz propia. ¿Por qué? Porque un logotipo no tiene carisma, no responde mensajes y no genera empatía.
Cuando el director general, el responsable de operaciones de una compañía o incluso alguien de rango medio comparten sus aprendizajes, sus aciertos y sus dudas de manera abierta, la reputación de la empresa se dispara.
Esto no solo facilita la captación de clientes porque humaniza el proceso de venta, sino que se convierte en un imán para el talento de calidad. Los mejores profesionales quieren trabajar con personas inspiradoras, no con marcas corporativas frías que se limitan a publicar notas de prensa hablando de lo maravillosas que son”.
– En Canarias existe un ecosistema emprendedor en crecimiento. ¿Qué oportunidades ve para los profesionales canarios en este ámbito?
“Las islas tienen una ventaja competitiva gigantesca que a menudo se pasa por alto. Estamos geográficamente aislados, sí, pero digitalmente interconectados con cualquier rincón del planeta. El ecosistema canario tiene la oportunidad de posicionarse no solo como un destino vacacional idílico, sino como un núcleo de talento técnico, estratégico y creativo de primer nivel. El profesional canario debe perder el miedo a exportar su conocimiento.
He visto proyectos muy interesantes que surgen en las islas, pero que han carecido de perspectivas de crecimiento fuera de Canarias. Nos conformamos con tener un éxito local y también en muchos casos, están diseñados desde el principio únicamente para el mercado canario. Eso quiere decir que nacen con fecha de caducidad.
La marca personal te permite derribar las fronteras geográficas desde tu oficina en Las Palmas o en Santa Cruz. La oportunidad está en dejar de ser actores secundarios en el mercado local y pasar a ser referentes internacionales en nuestros sectores, aprovechando nuestra posición estratégica única.
Personalmente, puedo decir que la insularidad ha tenido para mí, más ventajas que desventajas”.
– ¿Qué tendencias marcarán el futuro de la marca personal en los próximos años?
“No tengo una bola de cristal para darte un vaticinio concreto, pero creo que la tendencia principal será la muerte definitiva del postureo corporativo y la falsedad. La inteligencia artificial está inundando internet de textos homogéneos, vacíos y aburridos que repiten siempre las mismas fórmulas trilladas. En este escenario de saturación de contenido automatizado, la autenticidad radical cotizará al alza. El público desarrollará un detector infalible para identificar el humo y los discursos prefabricados. Triunfarán los profesionales que se atrevan a mostrar su toque personal, que utilicen el humor inteligente para comunicar y que defiendan opiniones claras, incluso si van a contracorriente de la mayoría. La polarización bien entendida genera debate, y el debate genera atención”.
– ¿Qué consejo daría a jóvenes profesionales que quieren destacar en su sector?
“Mi consejo es que jueguen con la curiosidad de su audiencia, que se muestren activos y que utilicen el formato audiovisual sin miedo a cometer fallos. Si estás empezando, tu mayor activo es tu energía y tu perspectiva fresca. No finjas tener una experiencia de tres décadas que no posees; en su lugar, documenta tu proceso de aprendizaje, comparte tus lecturas, analiza los casos de éxito de tu sector bajo tu propio prisma y opina sin rodeos. La frescura y la honestidad cotizan mucho más alto en el mercado actual que los títulos académicos colgados en una pared”.
– Para cerrar, ¿qué mensaje le gustaría compartir con la comunidad empresarial y emprendedora de Canarias Empresarial?
“Que dejen de planificar tanto y empiecen a actuar más. La marca personal no es un proyecto de investigación científica que requiera dos años de deliberación en juntas de accionistas.
Tu marca personal ya existe, quieras o no. Cada vez que envías un correo, dejas un comentario o atiendes una llamada, estás dejando una huella. La única pregunta que debes hacerte es si quieres tomar las riendas de ese mensaje o prefieres que los demás adivinen quién eres. Dejen de ocultarse detrás de logos grises. Den la cara, compartan su conocimiento y atrévanse a ser un poco más humanos. El mercado se lo agradecerá con creces.
Eso sí, no intenten hacerlo sin supervisión profesional”.