Sergio Durango – diseñador gráfico, ganador del Premios Anuaria 2015 ‘al mejor trabajo o proyecto de estudios realizado por un estudiante de último curso de diseño’
Frecuentemente se suele relacionar el diseño gráfico con la parte puramente estética de la fabricación de los objetos, pero Sergio Durango reivindica el diseño como “herramienta que soluciona problemas”. “Esta disciplina tiene una gran capacidad de adaptabilidad, capaz de traducir casi cualquier cosa en información visual”, como lo demuestra su proyecto ‘Mapa sintomático de la demencia alzheimer’.
Este trabajo, que acaba de ganar el Premios Anuaria 2015 ‘al mejor trabajo o proyecto de estudio realizado por un estudiante de último curso de diseño’, se aleja de cuestiones puramente frívolas para involucrarse en una problemática social. Se trata de un proyecto experimental que propone utilizar los recursos visuales y las teorías sobre la percepción y el Diseño de Información para sintetizar los datos en relación a la enfermedad, realizando una “traducción” visual de la misma, mediante representaciones conceptuales esquemáticas. Durango ha explicado a CANARIAS EMPRESARIAL las características de su propuesta.
-Su proyecto ¿está dirigido a los pacientes con esta enfermedad?
“El proyecto se dirige principalmente a los familiares de los pacientes de alzheimer, dado que son ellos quienes han de entender la enfermedad. Habitualmente son ellos quienes han de cuidar a sus familiares y han de estar preparados para ello. Evidentemente esta labor la ha de realizar un profesional especializado y no yo. El trabajo básicamente consistió en recabar la mayor información posible sobre los síntomas para, posteriormente, ‘traducirla’ y sintetizarla a un formato visual. El problema radica en la cantidad de manuales y libros con información densa que en muchos casos interfiere en la comprensión de dicha enfermedad”.
-¿Ya existían herramientas similares a esta?
“En la investigación previa realizada no se encontró ningún antecedente de sistemas o intentos de visualizar la enfermedad. De hecho, uno de las principales razones por la que decidí hacerlo fue esa. Muchas veces relacionamos diseño gráfico con el hecho de hacer algo bonito y “artístico”; el diseño es una herramienta que soluciona problemas y que, además, como se ha pretendido demostrar con este proyecto, es una disciplina con gran capacidad de adaptabilidad capaz de traducir a ‘lo visual” casi cualquier información”. “Bien podrían trabajar juntas: la medicina, la ciencia y el diseño gráfico”.
-¿En qué fase se encuentra este proyecto? ¿Ha sometido esta herramienta a un proceso de evaluación de su uso?
“No debemos olvidar que es un trabajo realizado en el contexto académico y por lo tanto tenía otros fines. Si bien es cierto que Inmaculada Rodríguez, directora de AFATE, contacto conmigo hace pocos días para felicitarme y comentarme que iba a notificar a CEAFA la noticia del premio de diseño. Inmaculada fue de gran ayuda en la elaboración del proyecto; ella y todo el equipo de AFATE colaboraron desinteresadamente y con mucha pasión”.
-¿Tiene previsto trabajar en algún otro proyecto de tema social?
“Realmente lo que me gustaría algún día, con la ayuda necesaria, es poder profundizar más en este asunto y desarrollar un sistema digital e interactivo que sirva a médicos, especialistas y familiares en la ardua tarea de informar, entender y llevar el seguimiento de cada paciente con esta enfermedad”. ●