Francisco Javier Duque Serrano – coordinador en desarrollo de proyectos de Precious Plastic Canarias
Crear un “producto exitoso que pueda convencer al cliente o al mercado” de la viabilidad del proyecto de reciclado de plástico de Precious Plastic Canarias. Ese es el principal objetivo que tienen sus promotores para participar en la primera edición de ‘BOXLAB 4.0’, la aceleradora digital de productos tangibles de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y la Fundación MAPFRE Guanarteme. El coordinador en desarrollo de proyectos de Precious Plastic Canarias, Francisco Javier Duque, explica a CANARIAS EMPRESARIAL, que este movimiento internacional incipiente, en las islas está en fase inicial. Están construyendo las máquinas, y les gustaría también ser proveedores de ellas. “Lo ideal sería crear un taller en cada isla”. “Impartiríamos charlas de concienciación, de pedagogía, enseñaríamos el proceso en ‘showrooms’ y crearíamos los productos”, señala.
-¿Cuál es el objetivo principal de Precious Plastic en Canarias: ayudar en la eliminación del plástico del medio ambiente; divulgar el mensaje ecológico en contra del plástico de un solo uso; producir objetos de plástico reciclado; investigar métodos para reciclar el plástico…?
“Es una actividad que está relacionada con la pedagogía, para fomentar el uso sostenible o responsable del plástico, además de todo eso que has mencionado.
El objetivo principal es el uso de unas máquinas que lo que hacen es triturar y fundir el plástico para crear nuevos objetos. Estaríamos hablando de una revolución, en el sentido de que, hasta este momento no se podía reciclar el plástico, era una material que desechábamos, y lo que hacen estas máquinas es darle valor para poder generar nuevas cosas, y volver a introducirlo en el mercado. Es la economía circular, que vuelve a introducir en el mercado productos que en un principio eran de desecho o no tenían valor”.
-¿Qué tipos de plásticos de un solo uso se pueden reciclar de esta manera?
“El más apropiado es el HDPE, que es el de las tapas de las botellas, por su ductilidad y por sus colores es el más apreciado para su transformación. Pero hay otros, en realidad todo tipo de plásticos pueden ser objeto de reciclaje”.
-¿En qué fase está el proyecto ‘Precious Plastic en Canarias’?
«En una fase inicial. De las cuatro máquinas que necesitamos, ahora mismo tenemos una. Estamos con la construcción de la segunda. Vamos a un ritmo lento pero seguro. Nos gustaría también ser proveedores de estas máquinas, porque no hay en Canarias este tipo de startups o de empresas tecnológicas que las fabriquen.
Estamos trabajando con empresas que construyan piezas de maquinaria, para poder fabricar estas máquinas. Y luego lo ideal sería crear los talleres en empresas, colegios, asociaciones… Lo ideal sería crear un taller en cada isla. Hay expectación y ganas de crearlos. Ya nos están invitando empresas de Gran Canaria para hacer ‘showrooms’. Impartiríamos charlas de concienciación sobre, por ejemplo, ‘plásticos cero’, cómo gestionar los desechos plásticos en las empresas… Haríamos una labor de concienciación, de pedagogía, que vean el proceso y que creen sus productos».
-La financiación de la máquina que tiene la consiguieron por crowdfunding…
«En realidad la que tenemos la construyó uno de los compañeros con su dinero, hace un año y medio, que es la trituradora, y el resto de máquinas las estamos financiando con un crowdfunding».
-Precious Plastic es un movimiento internacional…
«Sí, el proyecto madre de Precious Plastic está en Holanda. Se inició hace unos cuatro años y se está expandiendo por todo el planeta. Es una necesidad, aunque llega un poquito tarde, porque la cantidad de desechos plásticos que se han generado es ingente; los hábitos que hemos adquirido en los últimos 15 o 20 años, es muy difícil cambiarlo; e incluso la legislación que se ha creado que fomenta y protege todo este sistema de envasar en plástico cualquier cosa, incluso hasta un plátano o un aguacate, es muy difícil cambiarla.
Es un proyecto ‘open source’, de código abierto, en el que te dan todo tipo de información para: construir las máquinas, ‘Do It Yourself’; y crear un taller en tu lugar de origen. Incluso tienes acceso a portales, foros, donde puedes mejorar las máquinas, contactar con gente que trabaje en otros lugares, crear una tienda online… Es una especie de franquiciado pero sin que te vayan a cobrar. La intención es que se generen este tipo de talleres, de espacios, en todas partes.
Pero es más complicado de lo que parece. En Holanda, como hay tanta industria seguramente será sencillo, pero en Canarias es más complicado, porque nos está costando mucho fabricar algunas piezas para las máquinas. Hace falta cortadoras de hierro, de aluminio, que aquí no es tan sencillo tener acceso».
-¿Qué esperan sacar de la aceleradora digital de productos tangibles ‘BOXLAB 4.0’?
«Esperamos trabajar el producto final, sacar una idea un poco más clara de productos exitosos que pudieran convencer al cliente o al mercado. Nos gustaría enfocar más en él la creación del producto. exitoso».
-¿En ‘BOXLAB 4.0′ tendrán formación técnica sobre la fabricación de productos?
«Sí, nos han dicho que habrá formación sobre diseño de productos, también sobre marketing…»
-¿Este proyecto que ustedes están llevando a cabo en qué medida puede ayudar a solucionar el problema de los desechos de plástico?
«Este proyecto es artesanal. Nosotros llamamos la atención con la idea de que el plástico se puede reciclar, hacer objetos con él. Pero esto, frente a la cantidad de desechos de plástico que se generan hoy en día, llega a ser meramente un pequeño parche. No vamos a arreglar el problema. El uso que se está haciendo del plástico es excesivo, y esto hay que dejarlo claro. Nosotros defendemos la idea de que se aminore el consumo de plástico.
Pero también depende de la demanda del reciclado del plástico. Si hubieran muchas máquinas trabajando en este sentido, se podría reciclar mucho plástico. Esta es una puerta que se ha abierto hace poco tiempo, y nosotros hemos recogido el testigo. Estamos empezando a generar las primera máquinas, y si hay mucha demanda, haremos más máquinas para poder surtir esa demanda.
Nosotros queremos invitar a las empresas a participar en nuestro proyecto, por si quieren gestionar algún tipo de plástico concreto, que nos pueda interesar. Nosotros organizaríamos showrooms o eventos donde se explicarían nuestros métodos, enseñaríamos nuestras máquinas e incluso crearíamos algún tipo de objeto concreto fabricado con plástico reciclado».