Carmen Meléndez – científica del mar, oceanógrafa, fundadora del proyecto FarFalle
“Cimentar y hacer más fuerte el proyecto” ha sido el principal provecho que ha sacado la fundadora de FarFalle, Carmen Meléndez, de su participación en la segunda edición del programa WomenIN. Esta científica del mar y oceanógrafa fue una de las 15 emprendedoras que trabajaron entre los meses de enero y marzo en la aceleradora de iniciativas empresariales. Consiguió ganar el segundo premio con su proyecto, que ofrece “salidas en velero para grupos reducidos, en las que los pasajeros pueden participar, coger los instrumentos de investigación que están a bordo y utilizarlos” según explica Meléndez a CANARIAS EMPRESARIAL. El primer premio fue para la iniciativa de medicina personalizada RRGenetics, de Ruth Rubio, y el tercer premio recayó en el Festival L.E.S.V.O.S, de Alejandra Galo.
-¿Cuándo se inició el proyecto FarFalle?
«El proyecto empezó a construirse en mi cabeza en el año 2009, cuando estaba en Italia haciendo un trabajo. De ahí viene el nombre de FarFalle, que significa mariposa en italiano. Eso lo relaciono con lo que siento cuando estoy en el mar: mariposas en el estómago. Soy científica del mar, oceanógrafa, y he estado embarcada en diferentes buques oceanográficos, tanto en Irlanda como en Italia, y aquí en las Islas Canarias llevo desde el año 2015, concretamente en los acantilados de Los Gigantes, en Tenerife, trabajando en el avistamiento de cetáceos. Todas las experiencias personales y profesionales que he tenido las quiero introducir en este proyecto».
-¿Y cuándo empezó la actividad de la empresa FarFalle?
«En octubre de 2018, decidí centrarme única y exclusivamente en el proyecto, en sacarlo hacia delante. Realicé dos salidas en Los Gigantes y una en Lanzarote, durante los meses de octubre y noviembre; y luego ya en enero empecé el WomenIn. A este programa le he dedicado mucho tiempo, para cimentar el proyecto, para que tenga una buena base, y en este mes de abril ya empiezo con fechas nuevas para poder ofrecer salidas».
-¿Y dónde serán esas salidas? ¿Dónde desarrollará las actividades del proyecto FarFalle?
«En Los Gigantes, en el suroeste de Tenerife. Tenemos un velero, de 14 metros, que es el ‘Mugen’, de Third Element Luxury Charters, que es la empresa con quien colaboro. Organizamos salidas para grupos reducidos, de ocho personas, porque quiero que los pasajeros que vengan, participen, cojan los instrumentos de investigación que tenemos a bordo, y los utilicen».
-¿Pero los pasajeros que participen deben tener conocimientos científicos previos?
«No, cualquiera puede venir, siempre que sea mayor de edad. Las persona de otros ámbitos siempre quiero que aporten todo lo que puedan, para crecer juntos, y poner en común todas las opiniones. Se trata de que conozcan cómo es el mar, cómo está la salud de los océanos. Lo principal es mostrar por qué, cómo y para qué se estudia el océano, con instrumentos de investigación, con un laboratorio a bordo, con un hidrófono, con una red de plancton, con una lupa… Y sin dejar de lado la parte de ocio. Hay tiempo para darse un baño, para hacer ‘snorkel’, para comer, para beber… Todo eso está incluido en el precio, en jornadas de corta y de larga duración, de 3 y de 6 horas.
Creo que la ciencia es por y para la sociedad. Los pasajeros que vengan no necesitan tener ningún conocimiento. Los temas que yo explique lo puede entender cualquier persona. Solo hace falta curiosidad, ganas de aprender, de conocer otro mundo que es el océano».
-¿También ofrecen cursos de largo duración?
«Sí, eso está pensado para dentro de dos o tres meses. No queremos dejar de lado a la sociedad local, que para nosotros también es importante, y para la gente de fuera que esté por aquí durante lo que dure el curso, que será, en principio, una semana. Tendrá una parte teórica y otra práctica, a bordo de una embarcación, para que conozcan lo que estamos haciendo ahora en la salidas, pero con más teoría y más práctica».
-¿En qué fase estaba el proyecto FarFalle cuando llegó al programa WomenIN? Y ¿qué le ha aportado participar al proyecto participar en el programa WomenIN?
«Cuando empecé en enero, ya había hecho tres salidas, pero al proyecto le faltaba difusión. En estos tres meses me he centrado en la página web, en crear el dominio, en hacerla más visible, organizar el sistema de reservas, para que se pueda pagar a través de Internet. Y luego, se trataba de cimentar el proyecto. Ahora tengo los pilares del proyecto más asentados, más fuertes, para captar a más gente. Lo que me ha dado el proyecto WomenIn es difusión, contacto, conocer otros camino, otros ámbitos: finanzas, inversores, promoción… Nos han dado muchas clases y muchos talleres, que me han servido en gran medida».
-¿Qué parte de las ideas iniciales faltan por desarrollar?
«Todo lo que me había propuesto está ya en marcha, pero tiene que crecer. Y los nuevos retos son: que la gente se inscriba, venga, se lo pase bien, es decir, ofrecer un buen servicio, y por supuesto dar talleres, dar conferencias, y que la gente lo conozca, tanto de aquí como de la península, para que vengan con la idea de realizar una jornada de investigación».
-¿Cómo se está financiando el proyectos?
«Con financiación propia. Al principio del proyecto invertí en todos los instrumentos de investigación, para sacar el proyecto hacia delante, y me sigo financiando con las personas que han contratado las salidas, que han pagado su ticket de entrada. Hay que decir que el 70% de ese dinero se invierte en la actividad, en la investigación, para pagar el barco, para comprar más instrumentos, y también estamos colaborando con un grupo de investigación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Todas las muestras que estamos obteniendo son para una investigación sobre los microplásticos».
-Una de las cuestiones sobre las que quiere concienciar el proyecto FarFalle es de los efectos dañinos que tienen los microplásticos sobre los organismos marinos y en los seres humanos…
«Sí, cuando llegue en el año 2015 no estaba como ahora. He visto la evolución, y ya se puede apreciar una lámina de suciedad flotando en la superficie. Hasta que no se de la posibilidad a la sociedad de que venga al barco, vea como se estudia, y conozca cómo están los océanos, la gente no va a empezar a cambiar sus hábitos. También es un tema que hay que debatir mucho, preguntar y que cada uno reflexione: qué hace en relación al medio marino. Yo siempre pregunto: ¿qué te aporta el océano y qué le aportas tú? Porque hay que protegerlo, preservarlo. El tema de los microplásticos está en auge, porque es necesario tomar medidas. Si no nos hacemos cargo ya, lo que nos depara el futuro no es muy bueno. Además, en la muestras se están viendo como los microplásticos están en contacto con el plancton, que es la base de la cadena trófica, así que la salud de nuestros océanos está totalmente en peligro. La idea es mostrar esta realidad a la sociedad para cambiar hábitos y costumbres».
-¿Y cómo se podría remediar esa contaminación de los océanos?
«La mejor manera de no contaminar es no consumir. El nivel de producción del plástico es tan amplio que ya está fuera de nuestras manos. Hay que informar desde la base, desde los niños hasta la gente adulta, que vean los resultados, lo que estamos provocando, que lo vean ellos mismos, con una científica a bordo, con instrumentos de investigación, y con un proyecto de investigación real que da datos. Esos datos, si logramos tener un muestreo continuo, los publicaremos dentro de un año».
-¿Tiene previsto escalar el proyecto FarFalle?
«El proyecto ahora está centrado en Los Gigantes, pero mi idea es la de tener un barco propio, que iría de isla en isla ofreciendo estas actividades en cada una de ellas. También he alquilado otro barco en la zona de Marina de Rubicón, en Lanzarote; y colaboro con otro barco que tiene sede en Gran Canaria, con el que ahora estamos haciendo travesías entre islas, ofreciendo charlas. Hace dos semanas estuvimos en El Hierro y la semana anterior en La Gomera, y ofrecimos charlas y una jornada de puertas abiertas en el velero. La gente se podía acercar y ver el trabajo, tanto del patrón, que tiene un proyecto tecnológico, como el mío, que es científico. Doy charlas a bordo, indicando lo que se trata durante las salidas: el comportamiento de los mamíferos marinos, el tipo de cetáceos que nos encontramos, por qué hay cetáceos en Canarias…
El proyecto ahora lo estoy desarrollando yo sola, porque lo que me da es para eso. Con el programa WomenIN he podido poner los cimientos, pero en cuanto empiece a crecer, por su puesto, estaré encantada de crear un equipo y de expandirlo. Cuanta más gente entre, mejor. Pero en principio, actualmente, necesito empezar a trabajar, a que la gente se inscriba, se difunda el proyecto y que empiece a crecer».
