Francisco Mesa – ingeniero informático, divulgador tecnológico, autor del libro ‘Emprendedor@s de Canarias’
Divulgar y poner en valor los proyectos tecnológicos que se hacen en las islas debe ser una labor conjunta, no solo de los medios de comunicación y de los propios emprendedores, sino de toda la sociedad. Así lo explica a CANARIAS EMPRESARIAL el ingeniero informático, divulgador tecnológico y autor del libro ‘Emprendedor@s de Canarias’, Francisco Mesa. En 40 capítulos expone otras tantas experiencias emprendedoras contadas por sus protagonistas en áreas tan distantes como el humor, el reciclaje, la creación de apps o el ocio digital. Esa labor divulgativa Mesa la empezó a desarrollar en el año 2004 con sus artículos de opinión, y continuó en 2011 cuando creó un espacio sobre tecnología, que ya es el más longevo de la televisión canaria, y en 2012 con el programa de radio ‘Conéctate al día’ que dirige y presenta.
-¿Cómo van las ventas de su libro ‘Emprendedor@s de Canarias’?
“Las ventas no han sido muy altas porque no le he dado difusión. No lo he presentado en Gran Canaria ni en la Península, donde hay un montón de canarios afincados. Lo cierto es que no he dedicado tiempo a algo que es tan importante como escribir el libro, y que he descubierto después de hacerlo, que es darlo a conocer. Pero en este 2018, que tendré más tiempo libre, espero conseguirlo. Hay historias muy interesantes que he contado aquí, algunas han cambiado porque los protagonistas se han metido en proyectos nuevos, y que hay que dar a conocer. El libro salió a la venta un poco más tarde de la presentación, que fue el día 20 de junio de 2017. Lo di a imprimir a una empresa de la península, y eso fue algo que me dolió hacerlo, porque quería elaborar todo aquí, pero me habría salido el doble de caro. El crowdfunding fue muy positivo, record en Canarias al conseguir el 100% de lo pedido en nueve días. Por eso pude imprimir el libro en color y en dos tomos”.
-¿Cómo surgió la idea de hacer el crowdfunding?
“Fue muy complicado. Elaborar el libro fue un proyecto emprendedor. Desde el primer momento hice mi método ‘Lean’ para validar la idea, ver si tenía sentido, si se conocían las historias de los emprendedores de aquí. Comprobé que no se conocían, pero cuando cualquiera conoce algo de nuestros héroes locales, quiere saber más. Llama la atención que, por ejemplo, una persona que puede ser tu vecino, no sepa que ha creado una fábrica única en el mundo, que tenga una app muy descargada, o que haya invertido una gran cantidad de dinero en un proyecto.
El motivo de hacerlo con crowdfunding fue para recortar los procesos, porque son muy largos de otra manera. Además, yo que intento mostrar las ventajas que tiene el emprendimiento, si no utilizo una herramienta que hay ahora para la financiación, no se comprendería. Aunque elegí para hacerlo una fecha mala, los meses de julio y agosto, pero quería hacerlo coincidir con la TLP, que es una parte muy importante de mi vida. El crowdfunding suponía recibir el apoyo de la gente, y de esa manera, acabar todas las entrevistas que pensaba hacer”.
-¿Cuándo le surgió la idea de escribir este libro ‘Emprendedor@s de Canarias’?
«Fue en un evento de 2015, en ‘Social Media TF’, un foro en el que participé. Hablé de experiencias emprendedoras, y en una de las transparencias mostré los nombres de un montón de emprendedores canarios que han pasado por mi programa de radio y por el espacio de televisión. Llenaba la pantalla completa, y el público se sorprendía de que hubiera tantas personas dedicadas a proyectos tecnológicos aquí en Canarias. Por eso me planteé: ¿qué formato puedo darle para que todo el mundo pueda consultar las historias de cada una de estas personas? Mi concepto del libro es un archivo físico, foto fija de una situación muy concreta de ahora, que quizás dentro de 30 años veamos a los protagonistas como los pioneros de la economía del conocimiento, y nos demos cuenta de los cambios».
-Y de esa gran lista de personas que tenías en la transparencia, ¿cómo eligió a los que iba a incluir en el libro?
«Fue muy complicado. Me llevó mucho tiempo, repasé cientos de nombres, incluso durante la preparación del libro aumentó esta lista. En la selección incluí: casos de éxito, de fracaso, y que a su vez fueran ejemplo de cómo se está emprendiendo ahora (nómadas digitales, proyectos del mundo del cine, organizadores de foros…). No quería hacer un ranking, sino una lista diversa. Faltan personas que podrían estar, aunque para mi es muy triste dejarlos fuera, pero tenía que elegir. Incluso en el orden del libro, he buscado el equilibrio entre las dos provincias canarias, porque es un libro regional».
-¿Cómo le surgió el interés por la divulgación sobre tecnología y sobre emprendimiento tecnológico?
«Los medios de comunicación local no se pueden permitir el lujo de tener un periodista dedicado solamente a la tecnología. Antes cubrían mal la información, no eran expertos, y por lo tanto hablaban de lo que estaban escuchando en ese momento y de lo que se podían informar en el tiempo que tenían para escribir. Yo he intentado cubrir esa falta, porque tengo la ventaja de que sé de lo que hablo, y cuando no lo sé, abiertamente lo digo. Lo que intento es trasladar lo mejor posible lo que está sucediendo. Pero cada vez todo esto se cuenta mejor, porque ahora es más cercana la tecnología a nuestras vidas.
Hace unos seis años, cuando empezamos a hacer el espacio de tecnología dentro del ‘Magazine de Mariam Moragas’ en ‘El Día Televisión’, y al año siguiente, en el programa en ‘Radio El Día’, no había nadie dedicándose a esto. Hoy en día, en la misma ‘Radio El Día’ hay otro programa dedicado a este tipo de cosas; en ‘esRadio’ hay una tertulia dedicada a tecnología en general; hay un programa en ‘Canarias Radio’ y otro en ‘Televisión Canaria’; en ‘Cope Tenerife’ tienes un espacio patrocinado dedicado a este tipo de cosas; en ‘Cadena Ser’ tienes ‘SER 3.0’; en Las Palmas hay un programa de radio que se llama ‘La Factoría’, que empezó como página web; el programa de radio que hace Davinia de Vidania…
Nuestro primer invitado en el programa de televisión fue Isidro Quintana, y ahí lo tiene con esa empresa y con el acuerdo al que ha llegado con gente de Bélgica; Toño, que cuando le hice la entrevista era director de la TLP, y ahora es director de una empresa que consiguió 600.000 euros de inversión, y se dedica solo al mundo del ‘gaming’ y del ‘esports’, con más de 20 trabajadores en una oficina enorme. Poca gente sabe que existen esas empresas aquí. Creo que hay que generar conciencia de que hay que dar a conocer estos proyectos, y que los emprendedores pierdan el pudor. En las diferentes regiones de España hay tanta gente haciendo cosas interesantes, que no hablarán de quienes no quieran darse a conocer. Cuanto más demos a conocer a la gente que tenemos aquí en Canarias, mejor. Nadie va a hablar de nosotros porque si. Tenemos que ponernos en valor nosotros mismos. Me gustaría más dar a conocer las cosas que se hacen aquí, y ese es uno de los objetivos de mi libro. Si yo me entero de que evita cometer un error, o anima a alguien a emprender, estaré encantado de la vida, porque va a generar puestos de trabajo y riqueza».
-Algunos entrevistados de su libro coinciden en señalar que la velocidad de las empresas en demandar ayuda es más rápida que la velocidad de las administraciones públicas en darles soluciones. ¿Está de acuerdo con esa crítica?
«Las administraciones públicas tienen sus ritmos, deben cumplir con la ley y con la norma de que el dinero tiene que ir a donde debe. En cambio, en el emprendimiento digital, cuando hoy surge una idea, tiene que hacerse realidad en seis meses. Los problemas que tienen quienes se quieran beneficiar de las ayudas públicas, es que los tiempos no son los mismos. Porque en Canarias ha habido que devolver dinero porque no había proyectos emprendedores a los que entregárselos. Se deben sincronizar esos tiempos, y además, coordinar a todas las administraciones para que el emprendedor sepa dónde pedir esas ayudas. Ahora el emprendedor en vez de dedicarse a desarrollar su productos, debe ocupar mucho tiempo en conseguir estas ayudas».
-¿También se quejan de que estas ayudas no son suficientes para sacar una startup adelante?
«Hace poco tiempo hablé con un responsable de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), y me dijo que la agencia dispone de millones de euros en cada una de las líneas de apoyo. Además, hay programas de la RIC 3 que están bien dotados. Pero no son inversión de capital semilla, sino para proyectos que están más desarrollados. Y por otro lado, los premios de los certámenes cada vez son menores, porque la administración no quiere premiar con dinero. Aunque hay casos en los que ese dinero sirvió de mucho, para una ‘farming’, granja de renderizado cuando ganó un certamen del Cabildo, y cuyo premio le sirvió para comprar servidores y a partir de ahí prestar nuevos servicios; Salero Studio, de Marcos Martín; y Ades Consultores, que consiguió su ayuda para hacer su granja de desarrollo de videojuegos. Quizás ese dinero sea insuficiente, pero si es cierto que ayuda a alargar la vida de los proyectos. Otro problema de los emprendedores es que no suelen tener la formación adecuada para enfrentarse al papeleo de pedir las ayudas, porque no lo han hecho nunca. Cuando, por ejemplo, piden dinero para una licencia de software tienen que dedicarlo a este fin y no a otro, y ahí es donde algunos emprendedores han tenido problemas.
Cualquier persona de esta sociedad tiene que saber que aquí no es fácil salir adelante, pero es posible. Tienes un montón de instrumentos a tu alrededor, el problema es llegar a conocerlos o saber que existen, y elegir el más adecuado. Hay un montón de oportunidades para intentarlo, aunque lo más complicado es facturar, conseguir que alguien pague por lo que haces, que puede ser aquí o fuera de aquí. Lo que pasa es que la gente que se ha ido fuera ve más clara la necesidad de facturar y la posibilidad de hacerlo. Por ejemplo, Fernando Martín, trabaja para gente de fuera, porque tuvo formación fuera. Si te lees su capítulo es una historia de trabajo continuo. Conseguir resultados requiere un esfuerzo, y nadie te lo garantiza».
-Los eventos para la creación de startups, ¿sirven de verdad para crear nuevos proyectos emprendedores?
«Hay que verlos como eventos formativos, que es lo que son. Útiles porque la tasa de supervivencia, según anunció el propio INtech Tenerife del ‘Tenerife Invierte’ o de sus otros programas de emprendimiento, es del 33%. Y eso es muy alto. ‘Startup Weekend’ que dura un fin de semana, lo que consigue es enseñar a desarrollar un producto muy rápidamente. ‘Mentor Day’ que es de una asociación de origen privado, en una semana ofrece formación en muchos ámbitos. No son factorías de empresas, porque eso es mucho más complicado de organizar. Pero, ¿qué sería del emprendimiento aquí si no los tuviéramos? Se han abierto o se abrirán próximamente nuevos centros públicos donde se promueve el emprendimiento en Arona, Los Realejos, Candelaria… Aunque es cierto que parece más fácil construir infraestructuras dedicadas a esto, que dotarlas de actividad continua».
-En el libro se cita a los nómadas digitales, que se están promocionando sobre todo en la ciudad de La Palmas de Gran Canaria…
«Las Palmas de Gran Canaria es la ciudad más destacada, en este sentido, de Canarias y de España. Me quito el sombrero ante lo que hace Nacho Rodríguez, que es uno de sus principales impulsores. El problema de esto es que la población en general no se entera de que existen estos nómadas digitales, porque seguramente ellos no tienen la necesidad de darse a conocer ni nosotros el interés por acercarnos a ellos. La ventaja de tener esos extranjeros trabajando de manera remota desde aquí, es que: se crea un foco de atracción y se generan puestos de trabajo, sirven como promotores turísticos, y a los emprendedores de las islas les ayudan en los espacios de ‘coworking’.
Hace poco entrevisté a Yeray Delgado, que trabaja en una empresa que se llama ‘Mano Motion’ que está en un país nórdico, cuya aplicación entiende el movimiento de la mano con la cámara de un móvil. Él ha desarrollado un pequeño concurso, entre estudiantes universitarios, para desarrollar un prototipo de producto que utilice la tecnología de su empresa. Y como él hay más casos de personas que generan foros de encuentro entre las personas que vienen de fuera, y que quieren ayudar, y los emprendedores de aquí que necesitan ayuda».
-¿Cómo pueden ayudar las universidades canarias al emprendimiento?
«He escuchado siempre, en diferentes foros, la misma pregunta: ¿cómo se puede conectar la universidad con la empresa? Pero, al profesor universitario no se le valora porque sus alumnos trabajen en determinadas empresas, sino por sus propios trabajos investigadores y formativos. Lo que hay que buscar es modelar mecanismos para que los alumnos hagan prácticas en las empresas para aportar su valor, y los investigadores encuentren soluciones aplicadas a la empresa local. Y crear organismos que sepan encontrar esas oportunidades».
-Un directivo de CajaSiete declaró recientemente al periódico ‘El Día’, que “en 10 años, la economía del conocimiento puede lograr un 10% del PIB en Canarias”. ¿Cree que es posible?
«Solo hay que pensar en cómo ha cambiado nuestra sociedad en los últimos 10 años. Eso mismo podría cambiar en los siguientes 10. Debemos preguntarnos, ¿es economía del conocimiento: las ocho empresas de animación que se han instalado en Tenerife, y que alguna de ellas van a triplicar el número de empleados hasta alcanzar casi un centenar; las empresas de e-sport que también se han ubicado en las islas; los desarrolladores de apps que trabajan desde aquí; los numerosos espacios de coworking que existen para trabajar a distancia; los diseñadores de moda que venden fuera? Todo eso no debemos verlo tan lejano. Y por contra, el trabajo que es más de músculo, seguirá estando. Lo que hay que hacer es generar más ingresos con lo otro, con el conocimiento, con aquellos valores que podamos exportar. Parece descabellado, pero no es irrealizable».
-En Gran Canaria se está celebrando el ‘Island Jam’ para la creación de videojuegos en formato ‘game jam’ ¿Esa es una buena manera de motivar a los profesionales de la tecnología?
«Sí, y no lo tenemos en Tenerife. Necesitamos un montón de desarrolladores del mundo del ocio digital, tanto desarrolladores de videojuegos, como de las empresas de animación que se están instalando en las islas, y de las empresas de software que vuelven a crecer. No son como las que teníamos antes, consultoras para las administraciones públicas. Ahora, las empresas que vienen de fuera luchan con las de aquí para atraer el talento, por los profesionales mejor cualificados, cosa que no había ocurrido hasta ahora».
-¿Qué entrevistado le ha sorprendido más: por el éxito que ha conseguido o por el lugar a donde ha llegado?
«Los conozco a casi todos, y a la mayoría los considero mis amigos. Valoro mucho a David Bustabad, como aplica en su vida su visión. Él no cree en la propiedad privada, vive de alquiler y tiene coche con ‘leasing’. Aplica lo que conoce a su idea de la economía circular. Es el típico ejemplo de la persona que poco a poco va aprendiendo, va conectando, va conociendo y va mejorando en su desarrollo profesional. También a Juan José García Padrón, el propietario del concesionario oficial de Citroen en Tenerife. Me sorprendió por su tenacidad en conseguir sus objetivos».
-¿Se plantea escribir en el futuro otro tomo de este libro?
«Sí, hay historias que se han quedado fuera de estos dos tomos. Mi objetivo es que se vendan los que he publicado hasta ahora, y que las críticas que reciba sean buenas. Si eso ocurre publicaré un nuevo tomo. Los nombres de las personas que van a aparecer en ese tercer tomo los tengo claro, y será mitad y mitad de ambas islas capitalinas».