Carmen María Real Perera – CEO y fundadora de ‘Divulgactive’ y ‘Astrotouristing’
“Ha sido un aprendizaje, y eso requiere paciencia y constancia”, así explica Carmen María Real Perera el esfuerzo que ha supuesto conseguir uno de los 13 certificados de Empresa del Bien Común que se han entregado por primera vez en Tenerife. Ella es la CEO y fundadora de ‘Astrotouristing’ y ‘Divulgactive Style of Travel, Tourism & Life’, dos proyectos de agencias de viajes y productos asociados a las actividades al aire libre. Aunque la empresaria asegura que los valores que difunden las Empresas del Bien Común marcan su propio ADN, como “emprendedora activista en múltiples causas”.
-¿Su empresa ha sido asesorada, en la Economía del Bien Común (EBC), por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y el Área de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Seguridad, del Cabildo de Tenerife?
“Yo pertenecía antes a ‘Empresas + Sostenibles’, un programa en común entre ambas entidades meramente testimonial, pero ellos mismos reconocen -lo hicieron en el mismo acto de entrega de certificados- que Economía del Bien Común es lo mismo pero en “versión pro”, más exigente en cuanto a puntos a cubrir y demostración. Este punto realmente se ha llevado a cabo por el consultor de la Asociación EBC Canarias de la que ahora ya formo parte”.
-¿Qué valores ha intentado promover en su empresa para que sea reconocida como Empresa del Bien Común?
«Realmente el camino es a la inversa. Encuentro en la EBC lo que ya pensaba, tenía planeado o llevaba a cabo. Realmente soy una emprendedora activista en múltiples causas (se puede comprobar, por ejemplo, en https://about.me/carmenmariarealperera) así que eso marca el ADN de todo lo que hago. Además investigo en temas sociales, por así decirlo, y el objetivo de transformación social, ecológica y científica es consustancial a las propuestas turísticas que han certificado y al modo de llevarlas a cabo, así como a mi vida personal.
La conservación natural, la comprensión de las particularidades locales, la apuesta por el transporte colectivo, ofrecer e informar sobre productos ecológicos, consumir yo misma e intentar estimularlo en el resto, de la forma más sostenible posible, crear relación con proveedores concibiéndolos como partners de una forma «coopetitiva», decantarme por las finanzas éticas e implementar un marketing igualmente ético: son algunos de los aspectos que le han valido a los dos proyectos para ser reconocidos como empresa de la EBC. Al menos es el punto de partida en el que le ha situado este primer, y esperemos que no último, balance».
-¿El proceso de diagnóstico de la situación de partida y el procedimiento de mejora de sus indicadores, han sido complicados?
«Ha sido un aprendizaje, y eso requiere paciencia y constancia. Pero entre medio de muchas cosas, la agenda se ha ido adaptando a los y las participantes en conjunto y en individual. Así que, si al principio nos dió vértigo los plazos establecidos, luego ha sido como la EBC en sí, una aplicación del proceso teniendo en cuenta las personas.
Suelo tener ese filtro de que, a pesar de todo y luego de alcanzar la meta, me olvido de los sinsabores y me quedo sólo con lo bueno. Pero sinceramente, echando la vista atrás, ha sido un gustazo. Reconozco al mismo tiempo que ahora queda sistematizar las necesidades de mejora detectadas (seleccionar más los proveedores en base a los principios EBC, por ejemplo) y llevarlas a cabo. Pero una misma prioriza qué puede/quiere o es factible hacer, decide los plazos, y a partir de ahí, hace de forma progresiva. Sarna con gusto no pica, que dicen por ahí… y la EBC a mí me viene a significar eso».
-¿Cómo se verán beneficiados sus clientes y la sociedad en general de los cambios que se han producido en su empresa para convertirse en Empresa del Bien Común?
«Como decía ya llevaba este «chip» incorporado, así que se ha potenciado. Por ahora, sobre todo significará acercar la EBC a su propia vida divulgándola y poniendo de relieve los criterios aplicados en base a sus principios».
-¿Qué beneficios tendrá su empresa al ser reconocida como Empresa del Bien Común?
«Mejorarla y mejorar el entorno lo primero. Luego se supone que en las convocatorias públicas se empezará a tener en cuenta, pero esto a quienes somos los primeros nos parece un reconocimiento, no el motivo de la certificación. En cualquier caso, el efecto arrastre que conlleve bienvenido será, y ya están tardando en exigirlo.
De cara al público en general, puede que llegue a ser un plus, pero en estos momentos más que nada quizá, una rareza. En este sentido, en respuesta a la pregunta, espero que contribuya a que deje de serlo y se extienda. Cierto es que el eco de estas primeras certificaciones ya es un primer paso en esta tarea.
Por otro lado, asociarme implica hacer sinergia con otras empresas que están, digamos, en la misma onda, ya sea para hacer negocio de forma directa o compartir informaciones, que nos beneficien en nuestro funcionamiento, en pos, obviamente, de hacerlo dentro del marco de la EBC».
-¿Cómo se revisará y cada cuánto tiempo si su empresa mantiene los criterios como Empresa del Bien Común?
«En septiembre de 2020 «caducará» la validez de este primer proceso. Lógicamente se ha de ir revisando la vigencia de las evidencias aportadas para atestiguar el cumplimiento de los distintos ítems que componen el balance, y también en consonancia con las versiones de éste que se vayan perfeccionando. Es como una actualización del estado de la empresa en relación a la EBC y de la propia EBC dentro del marco socioeconómico, legal y demás, del contexto de la empresa. Es un enfoque dinámico.
Lo llevaré a cabo yo misma o pagaré a un consultor que lo elabore, pero en cualquier caso, al final se va a comprobar todo. Lo determinará otro tipo de balance -el financiero- y la agenda. Y la idea, según he entendido, es siempre llevarlo a cabo entre, no iguales, porque no necesariamente estamos todos en el mismo sector de actividad económica, pero sí semejantes en la medida en que somos empresas y seguimos o procuramos hacerlo lo máximo posible la EBC. Nos puntuamos mutuamente siguiendo los criterios del balance para ello y al final se supervisa. Somos nuestros mayores críticos, apoyos, maestros y maestras, alumnos y alumnas…»