martes, 26 mayo , 2026

“Una institución formativa tiene que regresar a ese valor de lo humano que tiene que ver con el humanismo, con la comunicación y con nuestra relación con la sociedad”

Quick Interview: Juan Manuel Chávez Rodríguez – escritor, profesor, director del grado de Comunicación en la Universidad del Atlántico Medio (UNAM)

Reivindica el valor de lo humano “que tiene que ver con el humanismo, con la comunicación y con nuestra relación con la sociedad”, cuando “tenemos la oportunidad de vivir en un mundo donde la inteligencia artificial parece que puede hacer las tareas rutinarias”. El escritor, profesor, director del grado de Comunicación en la Universidad del Atlántico Medio (UNAM), Juan Manuel Chávez Rodríguez, explica a Canarias Empresarial en una ‘Quick Interview’, que defiende que sus alumnos de comunicación “utilicen las herramientas de las nuevas tecnologías y los equipos, con la máxima tecnología puntera”, pero a la vez, defiende “esta legendaria tradición de las humanidades y ciencias sociales: que regresemos a tener bases teóricas para poder proponer luego contenidos, por supuesto tecnológicos y muy modernos, pero con un sustento bastante sólido”.

-¿En qué situación se encuentra su industria, en este caso la formación o la comunicación?

Juan Manuel Chávez Canarias Empresarial

“Primero, una cuestión importante a plantear es que en este tiempo me inauguro como director en el grado de Comunicación. Y eso me dio la oportunidad de investigará: cómo está el grado en concreto vinculado a la comunicación, y la formación en general.

Lo primero, la universidad sigue siendo un foco de atención y de atracción de la juventud española. Si bien los indicadores nos pueden referir que hay un despego a la universidad, lo cierto está en que lo que vamos constatando de esta universidad privada de Canarias es que cada vez hay más estudiantes demandando lo que se ofrece. Entonces, ¿eso cómo se puede leer? La juventud de Canarias está interesada en formarse profesionalmente en diversos frentes. Uno de ellos es la comunicación.

En torno a la comunicación, un primer desafío es que nuestros estudiantes utilicen las herramientas de las nuevas tecnologías y los equipos, con la máxima tecnología puntera. Esa es una primera cuestión. Luego, una reivindicación de esta legendaria tradición de las humanidades y ciencias sociales: que regresemos a tener bases teóricas para poder proponer luego contenidos, por supuesto tecnológicos y muy modernos, pero con un sustento bastante sólido”.

-¿Qué consejos daría a los centros formativos, en este caso, que buscan tener éxito dentro de la formación?

“Hay una cuestión que es esencial. Por mi acento tu sabes que no soy de Canarias, ni de este país, vengo del otro lado del Atlántico. Y una de las cuestiones que a uno le permiten descubrir como extranjero, habiendo vivido en Barcelona, en Valencia, en Buenos Aires, en Remini (Italia), es que hay algo que aveces falla: y es justamente la comunicación, la respuesta a un requerimiento. Una institución seria, de formación, una institución solvente, sabe responder inmediatamente a la demanda de sus estudiantes o de su comunidad. Responde diciendo: no lo se y lo voy a saber pronto; o responde diciendo: te contestaré claramente en una semana, pero responde. Una de las cuestiones que he notado en el ámbito, es que a veces las instituciones grandes, se olvidan de la velocidad que necesitan para responder. Y una capacidad de responder puede generar una empatía mayor, una inevitable simpatía con la institución, y un ambiente que favorece las relaciones ulteriores.

Y en eso también hay otra cuestión: en la postpandemia, habiendo tenido una etapa de confinamiento tan grande, hay que volver al rol que tiene el ‘face to face’, al trato personal con los demás, docentes-estudiantes, estudiantes-estudiantes, la comunidad en general en el ámbito de la formación… Retomemos lo importante que es, no solamente leernos en los correos mandados y comprender el lenguaje textual del otro, sino también el personal que incluye el lenguaje corporal, las microexpresiones, los gestos… Necesitamos reivindicar lo que hacemos persona a persona.

Cuando tenemos la oportunidad de vivir en un mundo donde la inteligencia artificial parece que puede hacer las tareas rutinarias, lo cierto está en que esa rutina tiene una riqueza en lo humano. La vida de pareja, la vida entre amigos, lo que hace es volver a juntarse cada semana para contarse lo mismo, todo el tiempo, pero por eso nos queremos. Entonces, una institución formativa tiene que regresar a ese valor de lo humano que tiene que ver con el humanismo, con la comunicación, y con nuestra relación con la sociedad. Y creo que el valor de los diferencial está en esas instituciones que vuelven a tratar a la persona como prójimo”.

-¿Qué tendencias cree que tendrán un impacto significativo en la formación en los próximos años?

Juan Manuel Chávez Canarias Empresarial

“Me pasa lo siguiente, este verano presté atención, desde la mirada del comunicador, a los Juegos Olímpicos, desde la inauguración hasta la clausura. Hablamos hace un rato del Circo del Sol, podemos pensar en el espectáculo origen en Gran Canaria. Todos estos espectáculos tienen varias cosas en común. La primera, la espectacularidad tecnológica, hay por supuesto una puesta en escena de carácter escenográfico donde hay valores que solo son posibles si eres un informático, un ingeniero de sonido, un ingeniero de luces. Hay un manejo técnico de una profesionalización muy notable.

Pero hay algo más que tienen en común, y es el valor del relato, que nos cuentan una historia. Cuando uno piensa en la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas, puede gustarte o no gustarte, pero sí sabemos qué pasaba allí. Estaba concebida esa inauguración para no dejar a nadie indiferente: que algo te irrite, que algo te fascine, que algo te repele, que algo te cautive… Y eso se logra si tu tienes un relato en que sigues a un personaje o a varios personajes en una historia empacada.

Entonces, la tendencia va a ser que, por más tecnología que haya, y que hay que aprenderla y renovarnos y no dejar de formarnos, y eso va a ser cansado pero es el código del siglo XXI, vamos a tener mucha conciencia del relato, que hay que saber contar. Porque la gente, más que darle una idea machaconamente para que se la aprenda, le funciona mejor si se la cuentas en un relato donde esa historia tiene la idea subyacente y que luego te persuada, y luego, un alto nivel de documentación. No podemos construir contenidos comunicativos sacándolos de la nada. Creo yo que una tendencia sólida, y lo podemos ver también en la inauguración de los Juegos Olímpicos, es que hay documentación. Si lo organiza Francia vamos a ver el pasado francés arquitectónico, escultórico, literario, histórico en general… Si no hay documentación de archivo, no tenemos el relato completo. Y creo que esas dos tendencias hay que reivindicarlas, y van a poner desafíos nuevos para los centros universitarios en general”.

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