Durante décadas, la charcutería española ha construido su valor sobre la confianza, la recomendación experta y la calidad del producto. Hoy, ese modelo convive con un escenario mucho más complejo, marcado por un consumidor híbrido, informado y exigente. CharcutExpo 2026, la gran feria internacional de la charcutería que se celebrará los días 16 y 17 de junio enIFEMA Madrid y que reunirá a más de 7.000 profesionales del sector, nace precisamente para acompañar esta transformación y ofrecer al sector una plataforma profesional orientada a mejorar la rentabilidad de los negocios, impulsar nuevos modelos comerciales y poner en valor el papel de la charcutería en el retail y la gastronomía.
En este nuevo escenario, la charcutería ya no compite únicamente en base al producto, sino también en cuanto al valor añadido que es capaz de ofrecer. Por la capacidad de asesorar, de seleccionar un surtido diferencial, de contar el origen y la elaboración de cada referencia, de facilitar la compra y de convertir el punto de venta en un espacio más atractivo, rentable y adaptado a las nuevas formas de consumo. Esta evolución está llevando tanto a las charcuterías tradicionales como a los espacios de charcutería de supermercados e hipermercados a revisar su propuesta incorporando innovación, servicios, tecnología y una experiencia de cliente más cuidada.
Pilar Cruz, directora general de Embutidos y Jamones Peña Cruz, y Andrés Rodríguez, director de la Cooperativa del Cerdo Ibérico, Ibercom, aportarán su visión estratégica sobre cómo debe posicionarse la charcutería para seguir siendo relevante en el retail y la gastronomía. Y es que la charcutería mantiene fortalezas muy difíciles de replicar como la cercanía, el conocimiento del cliente, el corte al momento, la recomendación personalizada o la confianza construida desde el mostrador. Sin embargo, el futuro del oficio pasa también por profesionalizar la gestión, optimizar el surtido, mejorar la presentación del producto, incorporar soluciones de conveniencia y reforzar la comunicación con el consumidor.
Redefine la experiencia de compra

En paralelo, la gran distribución está reinventando sus secciones de charcutería para hacerlas más relevantes dentro de la experiencia de compra. Desde la visión de Antonio López, gerente de Compras Charcutería de Transgourmet Ibérica, y de Nuria Cardoso, directora de comunicación de Asedas (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados), se analizará como los supermercados avanzan hacia espacios más especializados, lineales más atractivos, productos listos para consumir, referencias premium, formatos adaptados al hogar actual y servicios que buscan competir no solo en precio, sino también en calidad, agilidad y percepción de valor.
Esta evolución plantea una pregunta clave para el sector: cómo pueden convivir la charcutería tradicional, representada también desde la visión de Asier Beato Iglesias, presidente de METRAE, la Confederación de Mercados Tradicionales de Abastos de España, y la gran distribución en un mercado donde el consumidor ya no elige un único canal, sino distintas soluciones para distintas necesidades.
Vender más allá del mostrador
La digitalización es otra de las grandes palancas de cambio. Para muchas charcuterías, vender más allá de la persiana se ha convertido en una oportunidad real para fidelizar clientes, gestionar encargos, anticipar pedidos y generar comunidad. Herramientas como WhatsApp Business, los catálogos digitales, la gestión de pedidos o el uso de Instagram y vídeos cortos permiten mostrar producto, explicar elaboraciones, comunicar novedades y trasladar al entorno digital el trato personal que siempre ha definido al oficio. La clave está en incorporar tecnología sin perder humanidad.
Con esta primera edición, CharcutExpo se posiciona como el punto de encuentro donde la charcutería mira al futuro sin renunciar a aquello que la ha hecho imprescindible: el oficio, la confianza, la cercanía y la capacidad de crear valor desde el mostrador. El objetivo es acompañar a los profesionales que cada día sostienen y hacen evolucionar la charcutería en España, ayudándoles a identificar oportunidades, transformar sus negocios y reforzar el valor de una categoría clave en el retail alimentario. Porque el futuro de la charcutería no consiste en dejar atrás su esencia, sino en llevarla más lejos.