Contrariamente a lo que piensa la mayoría, cualquier negocio puede ser escalable, es decir, tiene capacidad para crecer en ingresos de forma exponencial aumentando los gastos de forma geométrica. Aunque principalmente las firmas más apropiadas son las que distribuyen sus productos por Internet y que no exigen transporte, o sea, negocios basados en contenidos como ‘los SaaS’ (software as a Service) que tienen una rentabilidad del 100%, también los negocios tradicionales, adecuadamente tratados, se pueden hacer escalables. Las herramientas tecnológicas de que disponemos hoy en día, como Internet, facilitan su expansión.
Aunque usted no tenga una idea magnífica, una gran financiación, una tecnología genial o un equipo 10, puede emprender con un negocio escalable en mente pero empezando por crear un negocio viable, es decir, que genere de forma sostenible más ingresos que gastos de forma que el equipo detrás del proyecto pueda vivir solo de eso. La forma de conseguirlo podría ser empezar ofreciendo servicios profesionales a un nicho de mercado, de forma que pueda generar ingresos, conocer mejor a sus clientes e ir desarrollando material. Evidentemente este tipo de negocio factura por horas o por proyecto, por lo que para crecer necesita más horas (más personal). La clave de la cuestión consiste en transformar sus servicios en productos, aprovechando todo lo que ha aprendido. De esta forma usted podrá vender su producto, con lo que ya no necesitará crecer en gastos para vender más sino encontrar nuevas formas para alcanzar mayor público.
CÓMO ESCALAR SU IDEA DE NEGOCIO
-Sistematice los procesos de éxito. El objetivo es trasladar el conocimiento de las personas a la empresa. Cree un manual de operaciones basado en su experiencia y que permita a la empresa funcionar independientemente de su presencia. Cuanto más conocimiento esté en la empresa y menos en las personas, mejor.
-Mejore continuamente. Busque la mejora continua midiendo todo lo que pueda. No es tan importante la calidad inicial, como el hecho de que lo pueda medir e ir mejorando.
-Monetice su proyecto. Busque la mejor manera de obtener ingresos en su negocio. Esa es la clave para apuntalar su crecimiento. Analice si puede cobrar antes de pagar a sus proveedores para evitar desfases en su tesorería. O si puede, adapte parte de su oferta a los modelos de suscripción.
-Aplique la tecnología. La tecnología permite optimizar los procesos de automatización, sistematización de proyectos y autoservicio. Parte del trabajo lo realizarán los usuarios. Disminuirá los costes minimizando el contacto con los usuarios y automatizando su empresa.
-Escale la parte online. Internet y las nuevas tecnologías permiten escalar casi cualquier tipo de negocio potenciando la parte online, incluso los más tradicionales. Si el negocio no se ajusta completamente a los modelos escalables, analice si puede escalar alguna de sus áreas o una parte de la oferta.
-Potencie los ingresos recurrentes. Busque los ingresos recurrentes, es decir aquellos que provienen de compras y pagos periódicos, en muchos casos constantes. Esta recurrencia le va a permitir tener unos ingresos más estables y predecibles.
-Valide su estrategia. Las empresas escalables no nacen ya con una oferta perfecta. Muchas de ellas lo hacen a partir de versiones beta. Esto le permite probar que funciona y al tiempo le proporciona una mayor flexibilidad para realizar los cambios y ajustes que sean oportunos y que hagan más eficiente al modelo. Antes de escalar es recomendable tener este mínimo de producto viable que cubra las necesidades básicas de los clientes, y posteriormente podrá añadir otras funciones complementarias en base al feedback que reciba.
-Cree un equipo. Trabaje en su modelo de negocio y no dentro de su modelo de negocio. Conforme su equipo, delegue. No sea imprescindible para que su negocio venda una unidad más.
-Internacionalice su proyecto. No hace falta que busque llegar a todos los mercados desde el inicio, pero sí debe tener estrategias para ir introduciendo sus productos/servicios en distintos mercados nacionales.
-Diversifique. Busque varias vías de ingresos para mejorar el margen de rentabilidad. Tenga cuidado con intentarlo antes de que el negocio esté consolidado, puede perder el foco. Al principio, es fundamental centrarse porque se empieza con recursos limitados en todos los sentidos. Salir a otros países, diversificar y escalar está bien, pero sobre bases sólidas y cuando ya tiene un negocio consolidado en un mercado.
-Prevea la dimensión. Debe anticiparse a todos los cambios que se puedan producir al crecer, como la capacidad que tiene para entregar los productos y servicios en el horario que lo necesiten sus clientes; si la tecnología soporta un fuerte incremento de las transacciones; si es capaz de asumir un aumento de las ventas, manteniendo la calidad de sus productos y de sus servicios.
-Prevea los costes. Debe prever el incremento de costes que se pueden producir al crecer. En un modelo escalable, debe tener muy bien calculado cuáles son sus costes; en Internet, sobre todo, el de adquisición de clientes y los ingresos medios que va a obtener de ese cliente mientras lo sea. ●