La gran pregunta que el Pontífice ha situado en el centro de su magisterio —cómo poner la inteligencia artificial al servicio de la dignidad humana— encuentra eco en una startup española. Human AI, especializada en evaluación y desarrollo del talento mediante IA, sostiene que el modelo de tecnología que reclama la reciente encíclica Magnifica Humanitas no es una aspiración futura: es algo que ya puede demostrarse, validación a validación.
La encíclica, firmada el 15 de mayo —en el 135.º aniversario de la Rerum Novarum de León XIII— y presentada por el propio Pontífice en el Vaticano, constituye una de las intervenciones más ambiciosas sobre la IA. En ella, León XIV advierte que la IA no puede considerarse moralmente neutra, alerta del riesgo de que su control quede en manos de unos pocos y recupera, entre otros, el principio de subsidiariedad: las instancias superiores no deben absorber lo que pueden hacer mejor quienes están más cerca de la persona.
Es justamente ese principio el que, según la compañía, describe su propuesta. “La tecnología no está para suplantar al profesional que acompaña, sino para darle más y mejor información con la que decidir y actuar”, afirma María Beunza, CEO de Human AI. “No reemplazamos al orientador, al formador ni al responsable de personas: le complementamos. Le permitimos llegar a la conversación sabiendo mejor con quién está hablando, para que su juicio y su experiencia operen sobre una base más sólida. Fortalecemos el autoconocimiento y el desarrollo integral de las personas”.
Un reto de país: educación, empleo y propósito
Beunza subraya que la encíclica “pone el dedo en la llaga” al describir sistemas educativos diseñados para otra época, que forman personas que saben muchas cosas importantes pero no conectan el conocimiento con un proyecto de vida. “Los tres principales motivos por los que se recurrió a la IA generativa en 2025 son la terapia, la organización personal y la búsqueda de propósito”, recuerda. “Eso no es un dato curioso: es un síntoma de que quienes acompañamos no estamos respondiendo a preguntas muy relevantes.” Como indica la encíclica: “Tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos» y para ello, podemos poner en los sistemas educativos la tecnología al servicio del desarrollo humano.
El otro gran frente es el empleo. En servicios públicos de orientación laboral donde se atiende a personas con trayectorias fragmentadas y alta necesidad de acompañamiento, Human AI ha trabajado con entidades como el Servicio Navarro de Empleo, DEMA o Córdoba Crea Futuro. “Cuando un equipo de orientación dispone de un perfil competencial objetivo en los primeros minutos de la entrevista, puede hacer algo que ningún algoritmo puede hacer solo: acompañar”, explica la CEO. “La IA puede ser aliada o verdugo según cómo se diseñe y según el uso responsable que le demos”.
“La legitimidad no se declara, se demuestra”
Frente a la preocupación de la encíclica por la opacidad y la concentración del poder tecnológico, la compañía reivindica la transparencia basada en evidencia. “Toda IA tiene zonas de opacidad inherentes; las cajas negras son una realidad técnica, no una patología exclusiva de la IA irresponsable”, señala Beunza. “Lo que sí es una elección es qué hacemos ante ello.” Por eso nuestros clientes firman un código de conducta ética digital que fue elaborado desde el inicio de nuestra actividad”.
La respuesta que ofrece Human AI, pasa por la validación científica y de campo continua en diferentes ámbitos y países: un 85% de acuerdo en percepción de precisión, validaciones contra instrumentos tradicionales de referencia como el NEO-PI-R y más de quince publicaciones académicas indexadas que incluyen casos de uso con resultados de impacto en entornos reales. “La legitimidad de una IA responsable no se declara, se demuestra: validación a validación, contexto a contexto, y también conversación a conversación entre el profesional y la persona que tiene delante.”
Gracias a Human AI se puede conocer a partir de un texto escrito cuáles son los rasgos y competencias socioemocionales más importantes para el desempeño académico, profesional y vital.
La encíclica llega incluso a citar a J.R.R. Tolkien para recordar que la responsabilidad no consiste en dominar todas las mareas del mundo, sino en hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir. “Es una forma honesta de enmarcar el trabajo de cualquier organización pequeña que opera dentro de un problema grande”, reconoce Beunza. “Somos una startup. No vamos a reformar los sistemas educativos por nuestra cuenta. Pero sí podemos garantizar que cada medición respeta a la persona que hay detrás del texto, y que cada resultado ayuda a quien lo recibe a tomar mejores decisiones y a actuar, con menos prejuicio y con una herramienta diseñada para que la persona crezca, no para que sea clasificada. “
Sobre Human AI
Human AI es una startup española de tecnología aplicada al desarrollo humano. Desarrolla soluciones de IA para la evaluación y el desarrollo del talento —competencias, rasgos y perfiles— al servicio de instituciones educativas, servicios públicos de empleo y organizaciones. Su enfoque se basa en complementar al profesional que acompaña a la persona, no en sustituirlo, y en someter cada modelo a validación científica continua (psicométrica, psicolingüística y de campo), con más de quince publicaciones académicas indexadas que respaldan su trabajo.