Quick Intervew: Alberto González Pulido – consultor especializado en Propiedad Intelectual, Derecho Mercantil y Derecho de la Cultura
Ha llegado la IA para revolucionar todo los sectores económicos, también el cultural. “Puede ser usada como una herramienta para incentivar, pero también para sustituir a los agentes del sector, que ya sufren la precariedad”. Así lo explica a Canarias Empresarial, en una ‘Quick Intervew’, el consultor especializado en Propiedad Intelectual, Derecho Mercantil y Derecho de la Cultura, director del grupo IA GEN CULTURA de OdiseIA, Alberto González Pulido. Por otro lado, el experto señala que el tejido empresarial que está asociado a la cultura “cada vez va sumando más argumentos para ser declarado estratégico”. La trayectoria de González Pulido está ampliamente ligada al tema de la Libertad de Expresión y Políticas Culturales Europeas. Actualmente forma parte del Pleno de elaboración del AI Code of Good Practice for General Purposes de la Oficina Europea de IA (Comisión Europea – DG CNECT). Participó la pasada semana en DES – Digital Enterprise Show 2025, de Málaga.
-¿En qué situación se encuentra su industria en la actualidad?
“La verdad es que es una pregunta compleja. Históricamente, el sector cultural ha sufrido una precariedad sistémica que, aunque se ha intentado avanzar en diversas iniciativas que tienen que ver sobre todo con el Estatuto del Artista, la profesionalización y la dignificación de los agentes culturales. Bien es cierto que la impronta de la inteligencia artificial generativa supone un desafío. Desafortunadamente, nuestro sector lo percibe más como una amenaza que como una oportunidad. Ya es conocida por la ciudadanía la problemática que existe acerca de haber alimentado sistemas de IA con contenidos sujetos a propiedad intelectual de forma totalmente indebida. Realmente estamos ante un momento histórico y desafiante”.
-¿Qué consejo daría a las empresas que buscan tener éxito en el sector?
“Diría que confiaran en el talento nacional, porque es importantísimo. Hemos visto de forma histórica un éxodo de talento no solo a nivel regional, también nacional, de todo el sector de la cultura, no solamente agentes culturales, y artistas, además gestores, de toda esa economía directa e indirecta que mucha veces ha tenido que abandonar el país por esas condiciones de precariedad. Y si bien es cierto que esas condiciones de precariedad continúan, la situación ha ido mejorando, porque estas garantías legales se van afianzando. Dicho lo cual, hay que agregar que el tejido empresarial que está asociado a la cultura, cada vez va sumando más argumentos para ser declarado estratégico. En este sentido, hace muy poco la Fundación Cotec presentó un informe que revela que por cada euro invertido en cultura hay un retorno de 1’74 euros. Esto evidencia que ya la cultura puede ser declarada estratégica. Además hay exenciones fiscales, que por ejemplo lo tiene el cine, precisamente para poder nutrir más al sector. Realmente es un sector que puede servir para diversificar la economía que tanto necesitamos”.
-¿Qué tendencias cree que tendrán un impacto significativo en el sector en los próximos años?
“Es evidente que la inteligencia artificial desde que ha llegado supone un desafío muy grande porque provoca una potencial destrucción de empleo cultural. Ya existe un desplazamiento del trabajo creativo, y una devaluación del mismo, porque la IA puede ser usada como una herramienta para incentivar la industria cultural, pero también es cierto que los agentes del sector cultural, debido a su precariedad, sufren el riesgo de ser sustituidos. No se trata de dar una visión completamente catastrofista sino realista. La IA como cualquier tecnología es capaz de dar oportunidad, pero también conlleva riesgos importantes. La IA, que se determina en un país anglosajón, con una serie de intereses económicos, implementar esa tecnología en otros países supone un riesgo para la población activa”.
