Quick Interview: Daniel Schwedhelm – representante de la compañía Monta en España
Participó recientemente eMobility Expo, en una charla titulada: ‘Monta – El reto de mejorar la UX en la carga eléctrica’. Daniel Schwedhelm, experimentado líder comercial, mitad español y mitad alemán, con más de dos décadas de experiencia en negocios tanto en España como a nivel internacional en sectores de automoción y posventa, habiendo colaborado con marcas de renombre, es actualmente representante de la compañía Monta en España. Esta empresa danesa, especializada en programar cargadores eléctricos, hace unos pocos meses aterrizó en España, y hace unos días, cerró una ronda de inversión de 80 millones de euros para fortalecer y ampliar sus soluciones en el país, para ayudar tanto a operadores de carga eléctrica como a flotas a mejorar la experiencia de usuario al electrificar los vehículos y alcanzar los objetivos de reducción de CO2. De todo ellos ha hablado Daniel con CANARIAS EMPRESARIAL, en una ‘Quick Interview’.
-¿En qué situación se encuentra la industria en la actualidad para la que usted trabaja?
“La industria para la que trabajo es la que provee de software a la gestión de la recarga eléctrica, y eso lo hacemos en 20 países, en 10 de los cuales tenemos presencia propia. Soy responsable del mercado español. La industria en España del vehículo eléctrico, tanto de fabricación de los vehículos, como de baterías y de puntos de recarga (esto último es lo que nosotros gestionamos) es en realidad todo un círculo. Sabemos, por la experiencia en otros países europeos, que requiere primero tener una cierta infraestructura, para que el particular, el conductor, y las empresas, y sus flotas, den el paso a electrificarse para la descarbonización.
Vemos que el mercado español todavía no está maduro, como otros países vecinos: Portugal y Francia, que nos doblan en cantidad de vehículos por habitante. Pero hemos visto indicios muy positivos en España, por ejemplo, que el 40% de los consumidores tienen previsto un cambio en los próximos cuatro o cinco años, a un vehículo eléctrico. La predisposición ya está ahí. El segundo punto que analizamos es que España es el quinto país de la Unión Europea con más puntos de carga públicos.
Todavía nos falta mucho por recorrer, y tenemos muchos retos, pero ya somos el número cinco, por lo tanto, no estamos tan mal como estuvimos hace unos años. Hemos visto un incremento sustancial en el número de puntos de carga. Aunque el año pasado teníamos 9.000 puntos de carga instalados, pero no operativos. Y ahí tenemos el reto de mejorar la disponibilidad de estos puntos, y sobre todo, si salimos de los núcleos de las grandes ciudades, como Madrid, Barcelona o Valencia, aumentar la disponibilidad.
Vemos el crecimiento, de un 40% en venta de vehículos eléctrico. Y todos eso nos dan la indicación de que España está en un proceso, como el de Reino Unido, Alemania o Francia hace algunos años, y que el crecimiento y desarrollo de la red de infraestructuras y de la necesidad de una herramienta como Monta, va a crecer sustancialmente”.
-¿Qué consejo daría a los empresarios que buscan tener éxito en la industria en la que usted opera?
“Me gusta abrir la menta, viajar para ver lo que está sucediendo en otros países, porque eso me da un buen indicador de lo siguiente que va a venir. Veo que, cuando empezamos en España con normativas y con los primeros puntos de instalación, muchas empresas, y sus responsables me lo han reconocido, hicieron lo mínimo necesario para cumplir con la normativa. Eso ha servido para tener puntos de carga, pero no para una correcta usabilidad ni para el beneficio del usuario, y menos aún para la generación de negocio.
Mi consejo sería: sobre todo, tener en cuenta la usabilidad del cliente final; ver qué necesidades tiene; y qué oportunidad de negocio existen en esa transición a la descarbonización, que todos queremos y necesitamos. Al final, se trata de una venta de energía, que a día de hoy, para muchos todavía no es beneficiosa, pero en otros países ese negocio es rentable, y seguramente en España, en menos tiempo del que pensamos, también lo será, y una oportunidad para muchos partícipes de nuestra industria”.
-¿Qué tendencias cree que tendrán un impacto significativo en su industria en los próximos años?
“Esto es algo que se puede ver y aprender de otras industrias, que han sido disruptivas, como la telefonía móvil, los televisores de pantallas planas… Es la velocidad con las que se hace la disrupción. Lo que más impacto va a tener, para que el consumidor de el paso, va a ser el precio: cuando el vehículo de motor de combustión ya no sea más barato que el eléctrico. Ahora, uno de los impedimentos, es que el vehículo eléctrico todavía es mucho más caro que el de motor de combustión.
En los próximos años veremos un cambio significativo, porque al final, por lógica, las piezas y los componentes del vehículo eléctrico serán más baratas que los del vehículo de combustión, y ese va a ser el cambio definitivo para que el usuario de el paso. Y eso se producirá junto con la mejora de la infraestructura que permitan, en función de sus necesidades, poder cargar en el hogar, cuando está en ruta o cuando está de compras. En definitiva, que hay una infraestructura, que la estamos empezando a ver, y que mejoran los precios. Esos dos factores van a ser determinantes para el éxito de la descarbonización”.

