El Cabildo de Tenerife ha impulsado la celebración, el pasado fin de semana, del I Foro Canario de la Sidra, que ha sentado las bases para una marca de calidad única para Canarias. El consejero de Sector Primario, Valentín González, puso en valor la posible creación de una Indicación Geográfica Protegida (IGP), que sería “la herramienta que permitiría al sector dar un salto cualitativo, garantizando al consumidor la singularidad de un producto que nace de nuestra tierra y de nuestra biodiversidad”.
El proyecto de cooperación interterritorial ‘Raíces Atlánticas’ clausuró sus actividades este fin de semana con un balance histórico para el sector primario de la islas, tras dos días de trabajo intenso en la Casa del Vino de Tenerife, donde se dieron cita productores e instituciones, que acordaron explorar vías para crear una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la sidra elaborada en Canarias, un paso decisivo para la profesionalización y el reconocimiento internacional de este producto.
El evento, promovido por GAR Tenerife junto a los grupos de acción rural de Gran Canaria (AIDER), La Palma (ADER) y El Hierro (GALP), contó con el respaldo de la consejería de Sector Primario del Cabildo de Tenerife, la Fundación Tenerife Rural y el Gobierno de Canarias, a través del ICCA y GMR.
El consejero de Sector Primario del Cabildo de Tenerife, Valentín González, señaló que “la sidra canaria ha demostrado tener una calidad excepcional, avalada por premios nacionales e internacionales” y aseguró que “desde el Cabildo tenemos el compromiso de seguir apoyando a nuestros productores, no solo en la mejora de la comercialización sino también en la protección de su origen”.
El I Foro Canario de la Sidra arrancó el viernes con la constitución de una mesa de trabajo donde productores y administraciones analizaron las demandas del sector, mientras que el sábado, la Casa del Vino se convirtió en el epicentro de la Macaronesia con el encuentro de productores de Tenerife, Gran Canaria, La Palma, El Hierro y Madeira: alrededor de 200 personas participaron en talleres de valorización, que incluyeron catas de quesos canarios y sidras, mixología y coctelería, así como maridaje de chocolates y sidras locales.