Quick Interview: Ana María González Martín – rectora de la Universidad Atlántico Medio (UNAM)
No dejan de formarse los trabajadores actuales, “porque realmente lo necesitan para poder seguir trabajando”, según explica a Canarias Empresarial, en una ‘Quick Inrterview’, la rectora de la Universidad Atlántico Medio (UNAM), Ana María González Martín. Y señala que “la formación y las universidades atraviesan desde hace más de una década un momento de pleno crecimiento». La rectora González Martín habló recientemente de sus inicios, de sus logros, objetivos y del importante papel que juega la UNAM en la educación universitaria canaria, en una entrevista para Canarias Empresarial.
-¿En qué situación se encuentra actualmente el sector de la formación universitaria?
“La formación y las universidades atraviesan desde hace más de una década un momento de pleno crecimiento. Esto se debe a que vivimos en una sociedad cambiante, en la que está habiendo una revolución digital muy importante, y los profesionales no dejan de formarse. Hemos pasado de una única formación, cuando se acababa el bachillerato, basada en un grado y, en algunos casos, otra formación de postgrado a una nueva tendencia, en la que no dejamos de formarnos. Ahora se busca más de un grado, más de un máster, otros cursos… No dejamos esa formación continua, porque realmente lo necesitamos para poder seguir trabajando”.
-¿Qué consejo daría a las empresas que buscan tener éxito en el sector educativo?
“A las universidades, y a los centros de formación en general, yo les diría que se centraran en el alumno, es decir, en entender lo quiere y necesita. Darle una formación personalizada, y trabajar al mismo tiempo con las empresas o las instituciones en las que vaya a trabajar en un futuro. De manera que, la formación que se da, se adapte a las necesidades del alumno y de la sociedad”.
-¿Qué tendencias tendrán un impacto significativo en la educación en los próximos años?
“Sin lugar a dudas, la inteligencia artificial. Ahora mismo estamos inmersos en un momento en el que todos los procesos de enseñanza y aprendizaje están cambiando. Tenemos que modificar protocolos y cambiar las formas de evaluar a los alumnos. Ahora sabemos que la inteligencia artificial puede hacer muchas de las tareas que se solicitaban a un alumnado para medir sus conocimientos y competencias.
No es una cuestión de prohibir a los alumnos utilizar la inteligencia artificial, de hecho, las universidades tienen que estar en primera línea, enseñando el uso de la IA, porque nos ahorra tiempo y nos hace más productivos. Pero hay que encontrar un equilibrio para que no se pierdan habilidades porque las investigaciones nos están diciendo que las personas que ya tienen unas competencias altas en un área mejoran mucho los resultados de trabajo con la IA, pero las personas que aún no tienen esas competencias utilizando la inteligencia artificial, los empeoran, porque no reconocen los errores que comete la herramienta ni son capaces de entrenarla.
En ese sentido, yo creo que el sistema va a cambiar, y ya está cambiando, no solo en los contenidos que se enseñan en clase, sino también en la forma de evaluar contenidos y competencias. Nos tenemos que volver a centrar no solo en los trabajos escritos, sino de manera más importante, en preguntar al alumno cuál ha sido el proceso que le ha llevado a ese resultado, y hacerle preguntas críticas que nos permitan ver que el alumno entiende el producto final que ha creado”.
