Bruno Hallé Boix – socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality Spain
Cambian de mano los hoteles, “debido a estos últimos cuatro años de mucha actividad, que continuará el próximo”, “y son las propias cadenas hoteleras las compradoras de hoteles”, según explica, a Canarias Empresarial, Bruno Hallé Boix, experto en inversión y gestión hotelera, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality Spain. Participó como ponente en TIS 2025, en las sesiones tituladas: ‘Renacimiento de los albergues: de camas económicas a marcas de estilo de vida escalables’; ‘Hoteles pequeños, gran ecosistema: aprovechando las asociaciones y las alianzas’; y ‘Innovación local: cómo las marcas hoteleras globales se adaptan al mercado español’. Hallé Boix tienen una maestría en Administración de Empresas – MBA; maestría en Gestión Hotelera por Cornell -ESSEC (IMHI); ha trabajado como socio de Mazars; propietario de Magma Hospitality Consulting; y socio y codirector de Hostelería en C&W.
-El TIS se ha consolidado como uno de los grandes foros de innovación turística. Desde su visión personal, ¿cuál es el principal reto que afronta hoy el sector hotelero para mantener su competitividad en este entorno cambiante?
“Creo que existen varios retos y palancas fundamentales. La primera es, sin duda, la innovación y la tecnología. La segunda, la sostenibilidad, en sus tres dimensiones económica, social y ambiental. Además, resulta esencial la capacidad de adaptación a los diferentes segmentos de demanda, en base a cómo van cambiando estas innovaciones. Y esto lo estamos viendo ya: cómo se está adaptando el sector en los últimos años”.
-Digitalización y sostenibilidad son dos ejes centrales del TIS 2025. ¿Cómo están influyendo en las estrategias de inversión y desarrollo hotelero en España y Europa?
“Cada vez más estamos viendo que los grupos inversores valoran los hoteles o resorts, cuando van a comprarlos, por su grado de sostenibilidad. Cuando un hotel ya ha invertido en estos elementos de sostenibilidad que tienen un impacto, y como la eficiencia energética o una política activa a nivel social y con los empleados, nos encontramos con un coste de inversión menor en una operación de transacción. Es por ello que tanto el propietario como el inversor valoran mucho que se cumpla con criterios ESG.
En cuanto a la tecnología y la innovación, pasa exactamente lo mismo: cuando un inversor entra para comprar un hotel mirará siempre qué inversión se ha hecho en tecnología, y si no, cuánto tendrá que invertir para adaptar el hotel a estas nuevas innovaciones”.
-En los últimos años ha crecido el turismo experiencial y la economía de las emociones. ¿Cómo se están adaptando los grupos hoteleros a esta nueva demanda?
“Tanto los hoteles individuales como los grupos están haciendo un gran esfuerzo para adaptarse mucho a segmentación de demanda. No se trata solo de las experiencias, también de analizar qué segmentos, qué nacionalidades y qué edades solicitan un tipo de experiencia u otro. Por ejemplo, estamos viendo hoteles que están funcionando muy bien con el segmento ‘gaming’, con habitaciones adaptadas a este tipo de clientes, salones y actividades dirigidas a este rango de edad de entre 15 y 25 años. También estamos viendo que, a nivel de congresos, este concepto funciona muy bien.
Pero, por otro lado, no todo es tecnología. Los hoteles, destinos o las propias cadenas hoteleras también adaptan sus productos y sus marcas a experiencias nada tecnológicas, mucho más holísticas: retreats, yoga, meditación, senderismo, experiencias mucho más vitales. En Canarias, por ejemplo, el avistamiento de ballenas o delfines o el turismo de estrellas, en Canarias; los viajes en globo… Vamos hacia un turismo mucho más experiencial”.
-Cushman & Wakefield Hospitality ha analizado la evolución del mercado de inversión hotelera en España. ¿Qué tendencias destacaría para 2025 y 2026? ¿Y qué papel jugarán los destinos insulares como Canarias y Baleares?
“Los destinos insulares y vacacionales están siendo cada vez más valorados por los inversores. Se han dado cuenta de que existe una rentabilidad en los hoteles vacacionales, que antes era bastante desconocido para ellos. También estamos viendo que las propias cadenas hoteleras, tras estos años post-Covid de mucha actividad, son compradores de hoteles. Ahí está el claro ejemplo de Spring Hotels que compró el complejo Mare Nostrum, con más de 1.000 habitaciones, al fondo Brookfield. La tendencia apunta a que tanto hoteles independientes como gruposvan a ser protagonistas de operaciones durante 2025 y 2026.
Los cambios generacionales son también elementos importantes donde tantos los inversores ‘Value Add’ como los ‘Core’ están muy atentos. También hay un cambio de manos en hoteles que se compraron hace 8 o 10 años, en los que se reinvirtió en su reposicionamiento y que, ahora, están en disposición para poder venderse. Hayay familias o inversores individuales que compran este tipo de hoteles”.
-El talento y la formación son claves en la transformación del turismo. ¿Qué perfiles profesionales serán más demandados en los próximos años dentro del sector hotelero?
“Como consecuencia de la introducción de la innovación y la tecnología en este sector, de la que hemos hablado, estamos viendo que muchas fases del desarrollo de recursos humanos van a quedar eliminadas. Pero no van a ser las tareas más relacionadas con el cliente, sino las más tediosas y mecánicas. Con lo cual, todo lo que es ‘back-office’, ‘revenue management’, reservas, pero no de forma presencial, sino online o telefónica, está siendo sustituido por inteligencia artificial u otras tecnologías.
Lo que va a sobrevivir, y donde va a haber más demanda es en el propio ‘hospitality’ como concepto, en ofrecer un servicio diferencial con atención al cliente final. Pienso en todas las líneas que dan servicio al cliente: desde la recepción, al bar, al restaurante hasta unas actividades de animación. En definitiva, todas aquellos recursos que están directamente relacionados con el contacto con el cliente, van a tener muy buena demanda laboral».
-Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los empresarios y directivos turísticos que participan en el TIS 2025 sobre cómo afrontar los próximos años?
“Me atrevería a dar tres mensajes: primero, mantener una visión a largo plazo, con la mirada alta y la capacidad de escuchar y observar lo que ocurre en el sector; segundo, trabajar decididamente en innovación, tecnología y sostenibilidad, porque son los retos más importantes que tenemos por delante; y, tercero, fomentar la cooperación y las alianzas, no solo con las empresas derivadas o que aporten valor al sector, también con otras empresas del propio sector, otros hoteles que hacen cosas diferentes, hablar con ellos, enterarse e interesarse. La competencia es un elemento que debemos trabajar mucho en el sector hotelero. Y creo que la clave para ser exitoso en el futuro pasa por la competencia”.
