En plena temporada de resultados de las grandes inmobiliarias europeas, Raphaël Thuin, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, analiza las perspectivas del sector de cara a 2026. El sector inmobiliario europeo cotizado llega a 2026 tras un ejercicio marcado por un crecimiento moderado de los beneficios. En 2025, las compañías del sector se espera que registren un avance del beneficio por acción del 3,1%, apoyado en la indexación de los alquileres y en la estabilidad de los gastos financieros, en un contexto todavía exigente para el conjunto del mercado.
Este comportamiento agregado refleja, sin embargo, diferencias significativas entre segmentos. Logística, comercio minorista y centros de datos continúan mostrando un desempeño sólido, mientras que el sector residencial mantiene una evolución estable. En contraste, las oficinas suburbanas siguen registrando un descenso persistente. Más allá del tipo de activo, las divergencias también responden a las decisiones financieras adoptadas en el pasado, en particular en lo relativo a las políticas de arbitraje y a las estructuras de financiación utilizadas.
Para 2026, el potencial del sector sigue siendo relevante desde el punto de vista de las valoraciones. El ratio precio/beneficio del índice inmobiliario europeo EPRA se sitúa en torno a 15,7 veces, frente a una media histórica de 17,8 veces. No obstante, este margen no se distribuye de forma homogénea entre las compañías. El escenario apunta a una ampliación de las divergencias, lo que refuerza la necesidad de un enfoque selectivo, favoreciendo a aquellas empresas con mayor capacidad para retomar políticas de crecimiento y, con ello, mantener o mejorar la distribución de dividendos.