Tatiana Alemán – especialista en Accesibilidad Universal y Turismo Inclusivo
En el marco de FITUR 2026, ‘Canarias Empresarial’ ha conversado con Tatiana Alemán, experta en Accesibilidad Universal y Turismo Inclusivo, desarrolla proyectos que integran arquitectura, digitalización, innovación social y longevidad, orientados a la creación de entornos, servicios y experiencias accesibles para todas las personas, y actualmente trabaja como Jefa de Planificación y Entorno Físico en ILUNION Accesibilidad, donde lidera iniciativas estratégicas para mejorar la accesibilidad en espacios públicos y privados. La experta nos habla de los principales retos del turismo accesible, el papel de las administraciones públicas y la necesidad de integrar la inclusión como eje estratégico para la competitividad y sostenibilidad de los destinos turísticos.
– ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan las personas con discapacidad al acceder a destinos turísticos?
«Existen varios retos, pero el principal es la falta de información. Cuando planificamos unas vacaciones, lo primero que hacemos es buscar inspiración. Sin embargo, una persona con requisitos de accesibilidad, además de inspirarse, necesita saber qué condiciones reales de accesibilidad va a encontrar en el destino, en el alojamiento, en un museo, en un restaurante o en las actividades que desea realizar.
Por eso es clave que el sector turístico ofrezca una información objetiva, clara, verificable y precisa. Recomendamos siempre que los destinos y los establecimientos publiquen su accesibilidad de forma transparente, utilizando fotografías, vídeos, medidas y descripciones concretas.

Por ejemplo, una persona usuaria de silla de ruedas necesita saber si podrá acceder a la habitación, moverse con autonomía, entrar al baño, si existe un asiento de ducha o barras de apoyo. Del mismo modo, una persona con discapacidad visual necesita saber si un museo dispone de guías descriptivas, recursos táctiles o apoyos que le permitan disfrutar de la experiencia».
– ¿Además de la información, qué otros desafíos destacaría?
«El segundo gran reto es el transporte y la movilidad. Viajar implica desplazarse, y es fundamental saber cómo llegar al destino y cómo moverse dentro de él. Las personas necesitan información sobre taxis adaptados, transporte público accesible o sistemas de orientación adecuados, como la señalización turística o tecnologías como NaviLens.
El tercer reto, igualmente importante, es la formación de los profesionales del sector turístico. Las personas con requisitos de accesibilidad deben sentirse bienvenidas, comprendidas y atendidas por personal que conozca sus necesidades, empatice con ellas y cuente con la formación adecuada para prestar un servicio de calidad».
– ¿Qué papel juegan los gobiernos y las políticas públicas en la creación de destinos turísticos accesibles?
«El papel de los gobiernos es fundamental. Los destinos turísticos no se convierten en accesibles únicamente por la iniciativa del sector privado. La gobernanza del destino es clave, y el liderazgo debe asumirlo el gestor público.
La administración debe incentivar y sensibilizar al sector privado sobre las ventajas de apostar por la accesibilidad, pero también velar por el cumplimiento de la normativa. Además, debe proporcionar herramientas prácticas, como guías para hacer hoteles, restaurantes, museos o playas accesibles, y promover acciones de formación y sensibilización.
No menos importante es involucrar a la ciudadanía. Las entidades sociales que representan a las personas con discapacidad y a las personas mayores deben participar activamente en el diseño de una oferta turística accesible, tanto en los servicios públicos como en los privados».
– ¿En materia de inclusión y diversidad, cuáles son las mejores prácticas para formar al personal del sector turístico?
«La formación hoy ya no es opcional, es obligatoria. El Real Decreto de Accesibilidad a Bienes y Servicios y la Ley de Atención al Cliente, aprobada en diciembre de 2025 en España, obligan a que todos los profesionales, incluido el sector turístico, cuenten con formación en atención a personas con requisitos de accesibilidad.
Esta formación debe ser práctica, contar con la participación de personas con discapacidad y personas mayores, y adaptarse al rol de cada profesional. No es lo mismo la formación que necesita una camarera de piso, una persona de recepción o un operador de atención telefónica. Cada uno debe saber cómo actuar en función de sus responsabilidades y del contacto que mantiene con el cliente».
– ¿Podría destacar algún ejemplo de empresa o destino como referente en accesibilidad e inclusión turística?
«Un referente claro es Ilunion Hotels, del Grupo Social ONCE. Es una cadena que pone a las personas en el centro, tanto a los empleados como a los clientes. De sus 36 hoteles, varios son centros especiales de empleo, donde más del 70% de la plantilla tiene una discapacidad reconocida.

Ilunion ha trabajado la accesibilidad de dentro hacia fuera: primero adaptando entornos, herramientas y servicios para sus propios profesionales, y después elevando la calidad del servicio al cliente. La accesibilidad no es exclusiva de las personas con discapacidad; mejora la experiencia de todas las personas.
A nivel de destinos, destacaría a la Ciudad de Valencia, que comunica de forma transparente la accesibilidad de su oferta turística, ofrece formación específica al sector, utiliza formatos accesibles como lengua de signos y lectura fácil, y colabora activamente con entidades sociales. Además, ha sido reconocida este año como Segunda Ciudad Europea Accesible«.
– Para finalizar: ¿Qué mensaje enviaría a las empresas turísticas que aún no consideran la accesibilidad una prioridad?
«El mensaje es muy claro: la accesibilidad no es un nicho de mercado. Una de cada tres personas en el mundo tiene requisitos de accesibilidad. En Europa, más de 103 millones de personas tienen una discapacidad reconocida y el 20% de la población supera los 65 años.
Si una empresa turística no es accesible, está perdiendo clientes y oportunidades de negocio. Apostar por la accesibilidad significa ser más competitivo, mejorar la calidad del servicio y alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con el modelo de sociedad que queremos construir».