Airam Rodríguez – presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Tenerife (AJE-Tenerife) y secretario general del CCAJE
La dificultad para acceder al crédito es el principal problema de los empresarios actuales, aunque a muchos le ocurre esto porque “ no saben defender sus números ante los bancos”. Así lo indica a CANARIAS EMPRESARIAL el presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Tenerife (AJE-Tenerife), Airam Rodríguez. El máximo responsable fue elegido el pasado día 9 de julio, para activar y organizar una asociación que fue creada en el año 2008 y que todavía no tenía actividad.
-¿De qué se va a ocupar principalmente en su gestión como presidente de AJE-Tenerife?
“Va a ser totalmente trasversal. Mi interés por la nuevas tecnologías viene de mi formación, pero AJE representa a muchos más colectivos. Nos vamos a centrar principalmente en el crecimiento del número de asociados, por el designio que nos mandó CEAJE, tener una asociación en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que no estaba constituida. Lo más importante es buscar nuevos asociados”.
-Pero, AJE se creó en el año 2008…
“AJE se creó en el año 2008, pero no tenía actividad. Ahora, para evitarnos el proceso de creación de una nueva asociación, cogimos esa asociación que venía a representar AJE Tenerife, e inscribimos una nueva junta. En las AJE de cualquier provincia, el colectivo principal son los jóvenes empresarios, y se define joven por el hecho de la edad, que debe estar limitada por los 41 años. Después de esas edad lo que se hace es mantener a los asociados como ‘seniors’, para no perderlos. Pero el colectivo principal al que defendemos es el de los jóvenes empresarios, y los ‘seniors’ están para mentorizar y ayudar a los nuevos que se introducen en la asociación”.
-¿Cuáles son los problemas actuales de los jóvenes empresarios?
“Los empresarios actuales, cualquiera, siempre dirán que su principal problema es el acceso a la financiación. En etapas de crisis, el banco lo único que quiere es que se le devuelva el dinero. Por eso deben seleccionar a los clientes, empresarios que tengan la capacidad de devolver el dinero. Y muchos empresarios, por lo que sea, no saben defender sus números, entregar balances correctamente después de haber hecho un buen plan de viabilidad. Eso en Canarias no se ha estilado mucho”. “Pero han salido instrumentos financieros alternativos a los prestamos de los bancos, como el Sodecan. Aunque actualmente se ha recortado el número de empresarios que tienen acceso. Por ejemplo, en el caso de los prestamos JEREMIE, está dirigido a empresas que llevan en activo menos de tres años. Eso ha derivado en que haya bastante financiación para nuevos proyectos, y no tanta para proyectos más maduros. Entre los empresarios jóvenes y los veteranos hay disyuntivas diferenciadoras. A los jóvenes lo que más nos cuesta es la etapa de inicio de la actividad, las barreras de entrada. Por ejemplo el pago de la cuota de la seguridad social como autónomo que no es proporcional al nivel de ingresos, y dificulta el entrar. Si fuera un sistema ponderado sobre los ingresos, facilitaría el acceso a la creación de empresas”.
-Y en cuanto a la bajada de impuestos, ¿son suficientes para activar la economía?
“El IRPF sigue siendo alto, es una carga adicional que siempre es excesiva. Estábamos en el 21%, y se ha bajado al 19%, y en algunos casos al 15%. Pero hay una obstáculo claro, el empresario normalmente constituye una SL y es administrador, para limitar los problemas que pueda tener su patrimonio. Se le considera entonces autónomo societario, por lo que ya no entra en muchas de las reducciones que hay. Se diferencia del autónomo independiente, que trabaja con sus propios ingresos. Pero cualquier reducción de impuestos dinamiza el mercado”.
-¿Qué le parece la promoción que se hace entre las administraciones públicas de que los parados se conviertan en emprendedores?
“Creo que nos va a dar un problema en el futuro porque no todo el mundo está preparado para emprender. Se ven muchos casos de personas que han decidido emprender y cuando llega cada final de mes lo pasan fatal, porque no tienen con qué pagar las nóminas de sus trabajadores ni el resto de pagos, y tienen miedo a pedir financiación y empiezan a tener apalancamiento en la empresa, con lo que obstaculizan su crecimiento. Las administraciones públicas tardan en pagar sus facturas dos o tres meses, por eso hace falta liquides durante ese tiempo, y para eso están los bancos. Si la gente no supera ese miedo al riesgo, difícilmente podrá llegar a ser empresario. Y en cuanto a la promoción del emprendimiento entre las administraciones canarias, nosotros creemos que debe haber una institución que dirija a las demás. Muchas de ellas tienen problemas para tener proyectos que mentorizar. Eso es debido a que se han creado tantas aceleradoras e incubadoras, como la de la Universidad, del Cabildo, de AMETIC, de la Cámara de Comercio, que los proyectos se deben repartir entre ellas, y eso provoca una dispersión de las fuerzas, y que no salgan con la calidad necesaria”.
-Y la formación para el emprendimiento, ¿ha mejorado últimamente?
“Lo que ha cambiado en las facultades es que antes las estadísticas decían que la mayo-ría aspiraba a ser funcionario, y ahora empieza a crecer el número de personas que quieren ser empresarios, por efecto de la crisis o quizá por el boom de las tecnológicas estadounidenses. Pero todavía tenemos que cambiar mucho, porque no tenemos el mercado laboral de los Estados Unidos, y no tenemos las segundas oportunidades que se tienen allí, por mucho que se haya legislado aquí en este sentido. Tener referentes como ese, en un mercado que no es capaz de sustentarlo, puede generar problemas a largo plazo”.
-¿AJE tiene ya una agenda de actividades?
“Ahora estamos recién aterrizados, pero estamos en conversaciones con empresas e instituciones, y esperamos, a partir de septiembre, organizar charlas mensuales, bien con un empresario vete-rano que nos motive, o bien charlas con expertos sobre fiscalidad, incidencia de riesgo, derecho, tecnología, a las que podrán asistir tanto personas asociadas como no asociadas. Y luego la junta con los asociados, en ‘petit comite’, haremos networking mensuales. En restaurantes o locales de ocio de los asociados nos reuniremos para conocernos tanto a nivel personal como profesional”.●