Guillermo José Barreto – CEO de ‘Activity On Canarias’
El turismo de La Palma vive una situación crítica, como el resto de sectores de su economía, debido a los efectos de la erupción del volcán de Cumbre Vieja, aunque en el puente del día 1 de noviembre fueron más de 10.000 turistas. El CEO de ‘Activity On Canarias’, Guillermo José Barreto, dice que “independientemente de que el volcán sea un atractivo para un pequeño nicho de mercado, La Palma se debe vender como otra cosa. Hay que pensar a largo plazo, en cómo se va a promocionar La Palma a partir de ahora, en el sector del turismo.”
-¿Qué impresión se llevó cuando vio los efectos del volcán?
“Me pareció que la devastación era brutal. En mi opinión, está valorado en unos 400 millones de euros, contando con la pérdida de casas, de empresas y de infraestructuras. Pero creo que a día de hoy, según está la cosa con esta incertidumbre, creo que se va a elevar a mucho más. Se habla mucho de reconstrucción, pero en muchos casos se debería hablar de construcción, porque se partirá de cero.
La incertidumbre hace que el problema se acentúe más. Si ya se supiera el momento en el que se termina, para empezar a solucionar problemas tan importantes como la vivienda, sería otra cosa. El gobierno estatal y regional creo que están corriendo todo lo que pueden, pero en este caso imagino que es bastante complicado. Pero sí rogaría a las administraciones públicas competentes, estatales, regionales y municipales, se pongan de acuerdo y eliminen en la medida de lo posible las trabas burocráticas, para poder agilizar todo este problema, con todo lo que hace falta, y puedan llevar una vida más digna. Pero está muy complicado”.
-Pedro Sánchez ha anunciado la moratoria por las que los afectados por el volcán de La Palma pueden suspender sus obligaciones de pago de intereses y cuotas tanto de sus hipotecas, préstamos y créditos durante seis meses…
“Los afectados, que tengan una hipoteca, a 25 años, por poner algo normal, frecuente, y hayan pagado ya, por ejemplo, 15 años, de una casa que ya no existe, de qué vale que les demoren el pago durante seis meses, si luego deberán seguir pagando durante 10 años más.
Esos seis meses de carencia no ayudan en nada. Creo que habría que condonar la deuda. Se que los bancos son empresas y no tienen la culpa de esta situación, y que los hipotecados han adquirido el compromiso de pagarla, pero esta situación es especial, y habría que tomar medidas especiales. Debemos recordar que el gobierno, con el dinero de todos los españoles, rescató a la banca, y la mayor parte de ese dinero no lo han devuelto”.
-En el fin de semana del puente del 1 de noviembre, fueron a La Palma cerca de 10.000 turistas…
“Sí, yo estuve allí, porque, entre otras cosas, quería ver de primera mano y que nadie me lo contara, y para hacerme una idea más precisa de lo que estaba ocurriendo, para luego poder contarlo con mayor criterio. No es lo mismo ver todo esto por televisión, a ver in situ, y palpar de primera mano las sensaciones que tiene la población de la isla. Había muchos turistas de las islas, pero también de la península y de otros países. Pero ese tipo de turismo es muy específico en un momento muy concreto: va a ver el volcán.
Pero si hablamos de la situación en general del turismo en La Palma, que es uno de sus pilares económicos, junto con la agricultura del plátano, no hay mucho turismo de vacaciones, aunque todavía no ha empezado la temporada alta de invierno. Yo me alojé en los Apartamentos Oasis San Antonio, en Los Cancajos, en Breña Baja. Y cuando llegué, por la tarde, ni siquiera me atendió un recepcionista, no hice el ‘check-in’ en ese momento, sino que me dio las llaves alguien de personal de limpieza. En la piscina no había nadie, solamente estaba el socorrista. Y al día siguiente la piscina estaba recubierta con una capa de ceniza. Me imagino que muchos complejos hoteleros estarían en las mismas condiciones. Yo pregunto: ¿quién se bañaría ahí? Algunas semanas atrás la piscina estuvo cerrada por culpa del volcán.
Este sector del turismo de sol y playa, creo que no es su nicho principal; entiendo que es el turismo de naturaleza, porque la isla tiene muchos senderos, de gran interés”.
-En la Word Trabel Market de Londres, se presentó un vídeo promocional de La Palma, en el que se muestra las bellezas naturales de la isla, con el eslogan ‘Por mil razones, bonita’, que trata de dar un mensaje de tranquilidad…
“Es bueno que se promocione, todo lo que vaya en la dirección de ayudar al sector del turismo, hay que hacerlo. Y dar el mensaje de tranquilidad es lo lógico, porque tiene que ser así. Y seguro que ayudará. Independientemente de que el volcán sea un atractivo para un pequeño nicho de mercado, La Palma se debe vender como otra cosa, no solo como la isla donde está el volcán activo. El volcán es solo una situación coyuntural, circunstancial. Hay que pensar a largo plazo, en cómo se va a promocionar La Palma a partir de ahora, en el sector del turismo.
Por otro lado, este turismo que lo están llamando ‘volcánico’ se puede ver con cierto recelo por la población local, cuando el volcán es la causa de que muchas familias lo hayan perdido todo, su hogar, sus empresas o sus terrenos… Pero mirándolo desde el lado positivo, genera economía en la isla. Creo que la población local debería verlo desde esa perspectiva, y los turistas, actuar con responsabilidad, respeto y empatía. Yo almorcé en un restaurante cerca del mirador del Time, que es uno de los lugares donde mejor se ve el volcán, y donde toman las imágenes muchos de los reporteros de medios de comunicación que están en la isla”.
-¿Tuvo problemas durante el viaje a La Palma?
“No tuve problemas para ir a La Palma, pero sí para regresar a Gran Canaria. Fue muy complicado. Debía volver el martes día 2, en el vuelo de las 18.10 horas, con Binter. Pero recibí una notificación por la mañana de ese día, diciéndome que se había cancelado ese vuelo. Pero no sabía el motivo ni si había más vuelos suspendidos. Llamé a la compañía para ver si había otro vuelo disponible, y me informaron que el próximo disponible era a las 8.00 horas del día 9 de noviembre, siete días más tarde. Fui al aeropuerto y allí me enteré de que todos los vuelos, tanto de salida como de entrada a La Palma estaban cancelados, de todos los operadores, por incremento de la ceniza en el ambiente.
La única manera de salir era en barco, en el Fred Olsen desde el puerto de Santa Cruz de La Palma hasta Los Cristianos, en Tenerife. Salí a las 17.00 horas, con una hora de retraso, y llegamos a las 20.30 horas. El barco iba lleno de gente. Hablé sobre este asunto, de los vuelos cancelados, con la reportera Beatriz Correal de ‘La Sexta Noticias’ y ‘Al Rojo Vivo’ que estaba allí, en la isla.
Desde el puerto de Los Cristianos me desplacé al aeropuerto Tenerife Sur para coger el vuelo hacia Gran Canaria a las 22.20 horas. Binter, aunque es una empresa seria que funciona bastante bien, creo que debería tener en estos casos un plan alternativo que puedan ofrecer. Lo único que hicieron fue decir que no habían vuelos, y que cada uno se solucionara el problema por su cuenta. Sé que esta aerolínea no es la culpable de esta situación, pero tampoco los clientes lo son. Deberían tener un poco de empatía”.
-También otros sectores han sufrido los efectos del volcán…
“Sí, la agricultura, por ejemplo, ha sufrido una devastación importante. La Palma creo que exportó alrededor de 140.000 toneladas de plátanos el año pasado. Sergio Cáceres, gerente de Asprocan dice que eso son unos ingresos de unos 135 millones de euros. Eso representa más de un 12% del PIB de la isla. Cuando vemos todas esas fanegadas de plataneras sepultadas por la lava y las cenizas, nos damos cuenta de la repercusión que tendrá eso en la economía, y en el paisaje de la isla.
Pero quiero lanzar un mensaje de optimismo, y pedir la unidad de todos: más unidos que nunca. Fuerza a La Palma”.

