Las calles de Palma de Mallorca volvieron a convertirse el pasado 26 de julio en el escenario del debate sobre los límites del crecimiento turístico. Miles de personas salieron a la calle en una manifestación contra la masificación para reclamar un modelo turístico que tenga más en cuenta el acceso a la vivienda, la presión sobre las infraestructuras y los recursos o la calidad de vida de la población local. Un debate que ya forma parte de la agenda de numerosos destinos y que centrará buena parte de las conversaciones de la séptima edición de TIS – Tourism Innovation Summit, que tendrá lugar del 6 al 8 de octubre de 2026 en FIBES Sevilla y donde se analizará cómo la IA, los datos y las nuevas herramientas digitales pueden ayudar a los destinos a gestionar mejor su capacidad turística.
La movilización de Mallorca refleja una cuestión que afecta ya a numerosos destinos nacionales e internacionales, por la concentración de turistas en determinados barrios, monumentos, temporadas y/o franjas horarias. Ante esta realidad, las ciudades necesitan conocer con mayor precisión cómo se desplazan los visitantes, anticipar los momentos de mayor afluencia, distribuir la actividad hacia zonas menos saturadas y evaluar de qué forma el turismo repercute en la vida cotidiana de sus habitantes. En este sentido, la tecnología se convierte en una herramienta crucial para que los destinos puedan detectar patrones, prever situaciones de presión y adaptar sus decisiones de promoción, transporte, seguridad, servicios públicos o programación cultural.
Más de 400 expertos internacionales participarán en el Tourism Innovation Global Summit, el mayor foro de debate donde líderes de la industria turística definen el futuro del turismo y donde se reúnenpara compartir cómo los destinos están incorporando la innovación a sus estrategias con el objetivo de mejorar la convivencia, enriquecer la experiencia del visitante y generar un mayor valor económico y social para las comunidades locales.
Recuperar la confianza de los residentes

Cuando la población percibe que los costes asociados al turismo superan sus beneficios, la gestión turística deja de ser únicamente una cuestión de promoción o competitividad y se convierte también en un desafío social. Por ello, Pedro Homar, director gerente de la Fundación Turismo Palma 365; Jana Adamcová, vicepresidenta del Consejo de Turismo de Praga; y Ana Hrnić, responsable del Departamento Administrativo de Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Dubrovnik, abordarán la gestión y redistribución de los flujos, la participación de los residentes, los nuevos sistemas de gobernanza y la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía. El objetivo es que el turismo pueda consolidarse como una fuente de valor compartido y no como un motivo de conflicto, equilibrando su contribución económica con su aceptación social.
Además, en el caso de Praga, el principal reto no se encuentra únicamente en el volumen de visitantes, sino en que una gran parte de ellos se concentran en monumentos y atractivos en un área de apenas dos o tres kilómetros. Esta configuración provoca que miles de personas recorran las mismas calles y espacios, mientras otras zonas de la ciudad quedan al margen de la actividad turística. Por ello, Jana Adamcová explicará también cómo la capital checa está utilizando los datos, las opiniones de los residentes y la gestión estratégica del destino para reformular su modelo turístico. Praga busca evolucionar más allá del crecimiento de las llegadas, reforzando su posicionamiento como destino de alto valor y atrayendo a perfiles que contribuyan en mayor medida a la economía local y a la calidad de vida de la ciudad.
Nuevas métricas para los destinos
Durante años, muchos destinos han centrado sus objetivos en indicadores como las llegadas o las pernoctaciones. Sin embargo, muchas ciudades como Sevilla o Ljubljana ya están incorporando otros parámetros relacionados con la calidad de vida, la sostenibilidad, la distribución territorial de la actividad y la percepción de los residentes. En este sentido, Petra Stušek, CEO de Ljubljana Tourism, compartirá las acciones que están impulsando para equilibrar el crecimiento económico con la protección del espacio urbano, la identidad local y la competitividad internacional. Asimismo, mostrará la importancia de integrar la gestión turística en el conjunto de la planificación de la ciudad, evitando que se desarrolle de forma aislada respecto a la movilidad, la vivienda, la cultura o los servicios municipales.
Otro ejemplo de éxito son los Países Bajos, que, para gestionar el crecimiento turístico hasta 2035, están dejando atrás un enfoque centrado principalmente en el volumen para orientar sus políticas hacia el valor que cada visitante puede aportar a los destinos. Michael Siebers, estratega de marketing de Netherlands Board of Tourism & Conventions, explicará cómo los sistemas de segmentación basados en valores permiten identificar a los viajeros que mejor encajan con la identidad, la capacidad y las necesidades de cada territorio. Así, en lugar de promocionar todo el país de manera homogénea, la estrategia busca conectar a cada visitante con aquellos espacios en los que su presencia puede generar una aportación más positiva, tanto desde el punto de vista económico como social y territorial.
Decisiones con impacto real
En un contexto marcado por el crecimiento sostenido de la demanda turística, transformar los datos en decisiones eficaces resulta fundamental para garantizar un desarrollo más equilibrado de los destinos. La inteligencia artificial, la analítica avanzada y los modelos predictivos permiten hoy anticipar picos de afluencia, detectar zonas sometidas a mayor presión y evaluar el impacto de las medidas adoptadas para redistribuir la actividad turística.
Sobre estas herramientas debatirán Misa Labarile, representante de la Dirección General de Movilidad y Transporte de la Comisión Europea; Maiju Viiki, account manager de Tampere, reconocida como Capital Europea del Turismo Inteligente 2026; Patrick Bontinck, CEO de Visit Brussels y vicepresidente de CityDNA; y Sandra Torre, representante del Ayuntamiento de Génova. Los expertos analizarán cómo conectar los datos turísticos con otros ámbitos de la gestión urbana, como la movilidad, los servicios públicos, la planificación de eventos o la conservación de los espacios más sensibles, con el objetivo de convertir la información en decisiones que permitan compatibilizar el crecimiento turístico con la calidad de vida de los residentes y la sostenibilidad de los destinos.